Tabla de contenidos
- 1. Aprobada reforma que limita deducciones fiscales empresariales
- 2. Detalles de la aprobación de la reforma a la Ley de ISR
- 3. Límites a las deducciones para empresas
- 3.1 Deducciones para empresas con ingresos superiores a 50 millones
- 3.2 Deducciones para empresas que no aplican esquemas fiscales agresivos
- 4. Cambios en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO)
- 5. Restricciones a la deducción de intereses
- 6. Estímulos fiscales y uso de autopistas
- 7. Votación y reacciones en la Cámara de Diputados
- 8. Impacto esperado de la reforma
- 8.1 Qué revisar en tu empresa (checklist operativo)
- 8.2 Proyecciones de ingresos fiscales
- 8.3 Efectos en empresas y sectores económicos
Aprobada reforma que limita deducciones fiscales empresariales
- La Cámara de Diputados aprobó en lo general una reforma a la Ley del ISR que limita deducciones para empresas con ingresos mayores a 50 millones de pesos, según Expansión.
- De acuerdo con Expansión, tras la aprobación en lo general se decretó un receso y la discusión/votación de reservas se reanudaría el miércoles 14 de octubre a las 9:00 am.
- El dictamen fija topes de deducción de 96.7% o 99% de los ingresos acumulables, de acuerdo con Expansión.
- En la sesión del 13 de octubre de 2026, el dictamen se aprobó en lo general con 348 votos a favor, 118 en contra y cero abstenciones, según Expansión.
- También se restringe la deducción de intereses cuando excedan 20% de la utilidad fiscal neta, según Expansión.
- La reforma amplía el umbral de RESICO para personas físicas de 3.5 a 5 millones de pesos, de acuerdo con Expansión.
Detalles de la aprobación de la reforma a la Ley de ISR
El objetivo declarado del cambio es endurecer el marco contra prácticas asociadas a empresas factureras, según el mismo medio.
Glosario rápido (para leer el dictamen sin perderse):
- Ingresos acumulables: ingresos que se consideran para calcular el ISR.
- Base gravable: el monto sobre el que se calcula el impuesto, después de aplicar lo que la ley permite restar.
- Utilidad fiscal neta: referencia fiscal de utilidad usada para determinar ciertos límites, como el de intereses deducibles.
Aunque el foco mediático se ha puesto en el “tope” a deducciones, el dictamen también incorpora ajustes a otros frentes, de acuerdo con Expansión.
En Lady Factoraje leemos este tipo de reformas con una pregunta práctica: ¿qué cambia en el flujo de efectivo y en la planeación fiscal de una empresa que opera con márgenes reales, ciclos de cobro largos y necesidad de financiamiento? En esta reforma, el mecanismo central es claro: si no puedes deducir todo hoy, tu base gravable sube hoy, aunque parte de esas deducciones se difieran a ejercicios futuros.
Límites a las deducciones para empresas
El corazón de la reforma es un rediseño del “techo” de deducciones para ciertas empresas. Según Expansión, el dictamen plantea que, para el siguiente ejercicio fiscal, las empresas no puedan solicitar deducciones por encima de ciertos porcentajes respecto de sus ingresos acumulables.
La lógica que se expone en el debate público —según Expansión— es combatir planeaciones fiscales agresivas y el uso de facturación simulada. En la práctica, el cambio obliga a las empresas a vigilar con más disciplina su relación deducciones/ingresos, porque rebasar el umbral ya no solo es un “tema de auditoría”: se convierte en un límite normativo.
Un punto importante para el operador (dueño o CFO) es que el límite no se plantea como una prohibición absoluta de deducir gastos, sino como un tope anual: si tu estructura de costos, inversiones o financiamiento te empuja a deducir “demasiado” en un año, podrías no poder reconocerlo completo en ese ejercicio. Eso, por definición, presiona caja: el ISR se paga con efectivo, no con utilidades contables.
Deducciones para empresas con ingresos superiores a 50 millones
Para empresas con ingresos mayores a 50 millones de pesos anuales, Expansión reportó que el dictamen establece un límite: no podrán solicitar deducciones de más del 96.7% de sus ingresos acumulables, cuando éstas superen justo ese límite.
Dicho de forma operativa: si una empresa llega a un punto donde sus deducciones pretendidas rebasan ese porcentaje, el excedente deja de ser deducible en el ejercicio (el efecto inmediato es elevar la base gravable del año). En sectores de márgenes delgados —por ejemplo, negocios con costos directos altos o con periodos de inversión intensiva— el riesgo no es teórico: un año con gastos fuertes puede empujar la proporción de deducciones hacia arriba.
Para el CFO, esto vuelve más relevante la calendarización de gastos deducibles y la documentación. No porque “documentar” cambie el tope, sino porque en un entorno de límites, cualquier deducción que sí sea posible aplicar debe estar sólidamente soportada para no perderla por errores administrativos.
Deducciones para empresas que no aplican esquemas fiscales agresivos
El dictamen también distingue a empresas que deducen menos. Según Expansión, las empresas que no aplican esquemas o planeaciones agresivas fiscales —con el objetivo de pagar la menor tasa efectiva— tendrían un límite de 99%.
Este segundo umbral es relevante porque sugiere un diseño de “dos carriles”: uno más restrictivo (96.7%) para quien rebasa el umbral, y otro (99%) para quien se mantiene por debajo y, en teoría, no está empujando la deducción al extremo. Aun así, 99% también es un límite: implica que incluso empresas con deducciones “razonables” podrían enfrentar un recorte marginal en el monto deducible del año.
En términos de operación, el mensaje es que la autoridad busca reducir la posibilidad de que la base gravable se acerque demasiado a cero por la vía de deducciones, incluso cuando éstas sean autorizadas. Para empresas medianas, esto puede traducirse en necesidad de ajustar presupuestos de impuestos y revisar escenarios de cierre anual con más anticipación.
Cambios en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO)
Además de los topes a deducciones, la reforma incluye cambios al RESICO. Carlos Hernández Mirón, diputado de Morena, explicó que el límite de ingresos para inscribirse al Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) para personas físicas pasa de 3.5 millones a 5 millones de pesos, según Expansión.
El mismo legislador señaló que, como parte del Paquete Económico, se simplifica el pago del IVA a una sola tasa efectiva del 7% sobre el ingreso, y que en una sola declaración se enteraría IVA e ISR, de acuerdo con Expansión. Para muchos operadores, esto suena a “menos fricción” administrativa: menos cálculos, menos declaraciones separadas y, potencialmente, menos errores por complejidad.
Desde la perspectiva de una PyME, RESICO suele aparecer en dos conversaciones: (1) el dueño persona física con actividad empresarial, y (2) proveedores pequeños que facturan a la empresa y cuya formalidad impacta la cadena de suministro. Si más personas físicas pueden entrar por el nuevo umbral, podría ampliarse el universo de proveedores que opten por ese esquema.
Dicho eso, el punto fino para el lector es separar dos planos: RESICO es un régimen con reglas propias; los límites de deducciones que se discuten en el dictamen se enfocan en empresas con ingresos mayores a 50 millones, según Expansión. En la práctica, una empresa que crece y cruza umbrales suele enfrentar cambios de régimen y de obligaciones; por eso, el “mapa” de crecimiento debe contemplar no solo ventas, sino el costo fiscal y administrativo de escalar.
Restricciones a la deducción de intereses
Otro componente con impacto directo en liquidez es el tope a intereses deducibles. Expansión reportó que el dictamen restringe la posibilidad de que sean deducibles los intereses que paguen las empresas cuando éstos excedan el 20% de la utilidad fiscal neta.
Este tipo de regla importa porque muchas empresas medianas operan con deuda por razones legítimas: financiar inventario, cubrir capital de trabajo o sostener operaciones cuando los clientes pagan a 60, 90 o 120 días. Si una porción de los intereses deja de ser deducible, el costo “después de impuestos” del financiamiento sube.
En el debate legislativo, Emilio Suárez, diputado del PRI, advirtió que limitar la deducción de intereses y restringir la compensación de pérdidas en un entorno de alta inflación y volatilidad financiera sería un golpe para pequeñas y medianas empresas, según Expansión. Su argumento fue que cuando una empresa atraviesa un año difícil o se ve obligada a financiarse para mantener operaciones, el gobierno debería facilitar la recuperación.
“Limitar la deducción de intereses y restringir la compensación de pérdidas en un entorno de alta inflación y volatilidad financiera, es un severo golpe para las pequeñas y medianas empresas.”
Emilio Suárez, diputado del PRI, citado por Expansión (13 de octubre de 2026).
En Lady Factoraje lo aterrizamos así: si tu empresa depende de financiamiento para sostener el ciclo de efectivo, cualquier cambio que encarezca el costo fiscal de la deuda te obliga a recalcular. No significa “no endeudarse”, pero sí comparar alternativas (plazo, estructura, costo total) con más rigor, porque el ISR puede volverse un factor más pesado en el flujo.
Estímulos fiscales y uso de autopistas
El dictamen también incluye un ajuste a estímulos. Expansión informó que se avaló un tope al estímulo fiscal por el uso de autopistas. Aunque el medio no detalla en esa nota el diseño exacto del tope, el hecho de que exista un límite cambia la planeación para empresas que dependen de logística carretera.
Para sectores como distribución, comercio mayorista, manufactura con entregas regionales o contratistas que se mueven entre obras, los peajes son un costo operativo frecuente. Cuando existe un estímulo fiscal asociado, muchas empresas lo incorporan en su presupuesto anual como una forma de amortiguar el gasto. Un tope implica que, a partir de cierto punto, el beneficio marginal desaparece y el costo neto sube.
En términos de operación, esto puede empujar tres decisiones: (1) revisar rutas y frecuencia de traslados, (2) renegociar condiciones logísticas con clientes (por ejemplo, quién absorbe el costo de entrega), y (3) ajustar precios o márgenes esperados. Nada de esto es automático, pero sí es el tipo de “efecto de segunda vuelta” que termina aterrizando en caja.
Además, Expansión reportó que especialistas y representantes empresariales advirtieron sobre repercusiones económicas y operativas de aprobar cambios como topes a estímulos por autopistas, límites a deducciones autorizadas y restricciones a intereses deducibles. Es decir: el paquete se percibe como un conjunto, no como medidas aisladas.
Votación y reacciones en la Cámara de Diputados
En la sesión del 13 de octubre de 2026, el pleno aprobó el dictamen en lo general con 348 votos a favor, 118 en contra y cero abstenciones, según Expansión. La Mesa Directiva decretó un receso y programó la continuación para el 14 de octubre a las 9:00 am para discutir reservas, de acuerdo con el mismo medio.
En cuanto a reacciones, Expansión consignó dos líneas claras:
1) Advertencias del sector privado y especialistas: antes de la discusión, representantes de cámaras empresariales, sectores productivos y especialistas contables alertaron sobre repercusiones económicas, operativas y fiscales si se aprobaban los límites a deducciones, los topes al estímulo por autopistas y las restricciones a intereses deducibles.
2) Crítica desde la oposición: el diputado priista Emilio Suárez argumentó —según Expansión— que limitar deducción de intereses y restringir compensación de pérdidas en un entorno de inflación alta y volatilidad financiera afecta especialmente a PyMEs, porque en años difíciles o de financiamiento forzado se reduce el “colchón” fiscal.
Del lado de Morena, Expansión reportó la explicación de Carlos Hernández Mirón sobre el ajuste a RESICO y la simplificación del IVA (tasa efectiva del 7% sobre ingreso y declaración conjunta de IVA e ISR). Es decir, el bloque oficialista defendió que también hay componentes de simplificación, no solo de restricción.
Para el lector PyME, la señal política importa menos que el calendario: cuando un dictamen se aprueba en lo general y pasa a reservas, el diseño final puede moverse. Por eso conviene seguir el proceso y, sobre todo, preparar escenarios: ¿qué pasa si tu empresa cae en el supuesto del 96.7%? ¿qué pasa si tu gasto financiero rebasa el 20% de utilidad fiscal neta?
Impacto esperado de la reforma
La reforma busca, en palabras recogidas por Expansión, fortalecer la lucha contra las empresas factureras y limitar planeaciones agresivas. En paralelo, desde análisis técnicos externos se han estimado impactos recaudatorios y sensibilidad macroeconómica.
Qué revisar en tu empresa (checklist operativo)
- Relación deducciones/ingresos acumulables: identificar si, por estructura de costos o inversiones, la empresa podría acercarse o rebasar los umbrales de 96.7% o 99% reportados por Expansión.
- Gasto financiero vs. utilidad fiscal neta: estimar si los intereses podrían exceder el 20% de la utilidad fiscal neta (tope reportado por Expansión) y cómo cambiaría el costo después de impuestos.
- Logística carretera: si se usa el estímulo por autopistas, considerar que Expansión reportó un tope y que eso puede modificar el costo neto de traslados.
- RESICO en la cadena de proveedores: el ajuste del umbral para personas físicas (de 3.5 a 5 millones, según Expansión) puede cambiar el perfil fiscal de proveedores persona física y la administración de pagos/facturación.
Aquí conviene separar dos impactos: (1) el fiscal (recaudación) y (2) el operativo (caja, inversión, financiamiento). Ambos se conectan: si el ISR efectivo sube para ciertos contribuyentes, el flujo disponible para reinversión baja, al menos en el corto plazo.
Proyecciones de ingresos fiscales
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) estimó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) proyecta un aumento de ingresos por la reforma del ISR de aproximadamente 135,000 millones de pesos en 2027, equivalente a 0.35 puntos del PIB, según un análisis del CIEP sobre la ILIF 2027.
El mismo análisis del CIEP estimó ingresos totales por ISR de 3.29 billones de pesos para 2027, con ISR de personas morales de 1.67 billones de pesos. Además, el CIEP señaló que las empresas con ingresos por arriba de 50 millones de pesos concentran casi 90% de la recaudación del ISR corporativo.
El CIEP también advirtió que la recaudación adicional es sensible al crecimiento: si el PIB creciera 1.0% (por debajo del rango de 1.5–2.5% considerado), el incremento de recaudación podría reducirse en 60.4 mil millones de pesos, equivalente a 44.6% de lo proyectado como ingreso adicional, de acuerdo con el CIEP.
Efectos en empresas y sectores económicos
En el plano empresarial, Expansión reportó que los cambios pueden tener repercusiones económicas y operativas, según advirtieron cámaras empresariales y especialistas. El mecanismo es directo: limitar deducciones y restringir intereses deducibles puede elevar la base gravable y, por tanto, el ISR a pagar en el año.
Para empresas con márgenes estrechos o con ciclos de inversión (por ejemplo, expansión de capacidad, reestructura operativa o años con gastos extraordinarios), el riesgo es que el impuesto se adelante respecto del “beneficio económico” real. Y cuando el impuesto se adelanta, la empresa suele compensar con una mezcla de: recorte de gasto, ajuste de precios, o más financiamiento.

