Oportunidades de Banregio para 2026 en el sector bancario

Tabla de contenidos


Banregio se adapta a cambios en el sector bancario

  • Regional (Banregio) ve que el negocio adquirente podría compensar el efecto de límites a cuotas de intercambio, según Enrique Navarro en una llamada de resultados citada por EL CEO.
  • La ABM confirmó a EL CEO que se suspendió el criterio de facturación anual de 3.5 mdp para conservar la tasa cero en ciertos comercios.
  • La suspensión permitiría que alrededor de 12,000 comercios mantengan tasa cero, según una aclaración de Laura Cruz (ABM) citada por EL CEO.
  • Regional reportó deterioro en créditos agroindustriales e inmobiliarios y un índice de morosidad de 1.5% a septiembre, según directivos citados por EL CEO.

Impacto de los límites a las cuotas de intercambio en Banregio

En 2026, una de las conversaciones más relevantes para bancos y comercios en México es la renegociación de reglas sobre cuotas de intercambio (lo que el emisor de una tarjeta cobra al comercio —vía su adquirente— por aceptar pagos con tarjeta). Para Banregio, el tema no es abstracto: toca dos motores distintos del negocio. Por un lado, como emisor de tarjetas, un límite puede presionar ingresos; por el otro, como adquirente (quien afilia comercios y procesa cobros), el mismo cambio puede reordenar incentivos y volumen.

En este contexto, vale separar roles: emisor es el banco que entrega la tarjeta al tarjetahabiente; adquirente es el banco (o procesador) que afilia al comercio y liquida los cobros con tarjeta.

Enrique Navarro, director de Finanzas y Planeación de Regional, dijo que los cambios “podrían tener un efecto negativo para los emisores”, pero también “representar una oportunidad para el negocio adquirente”, de acuerdo con EL CEO, que citó su participación en la llamada con analistas e inversionistas por los resultados del tercer trimestre de 2026. En esa misma conversación, Navarro mencionó que las negociaciones contemplan un posible límite de 1.3% a las cuotas de intercambio de tarjetas de crédito, según EL CEO.

El contexto regulatorio importa: EL CEO reportó que los límites a las cuotas de intercambio forman parte del proyecto de Disposiciones de carácter general aplicables a las redes de medios de disposición. En la propuesta, el ajuste sería gradual hasta un tope de 1.30% para tarjetas de crédito, cifra que EL CEO describió como “más del doble” del 0.60% planteado en una versión previa, aunque todavía por debajo de la cuota actual de 1.91%.

Además del tope por transacción, la propuesta incluye un candado agregado: EL CEO informó que las cuotas de intercambio cobradas por cada emisor durante un periodo de 12 meses no podrán superar, en conjunto, el equivalente a 1% del monto total operado con sus tarjetas de crédito. Para tarjetas de débito, EL CEO señaló que la propuesta mantiene un límite de 0.30% y añade un máximo de 10.80 pesos por operación.

Desde la óptica de una PyME, el punto operativo es entender que estos límites no solo afectan “comisiones”: pueden alterar la economía de aceptar tarjetas, la estrategia de precios de adquirencia y, en consecuencia, la competencia por afiliar comercios. Navarro planteó que, al evaluar los cambios “conjuntamente”, el impacto neto para el negocio adquirente de Regional “podría quedar compensado”, según EL CEO. Esa frase es clave: sugiere que Regional está leyendo el paquete completo (topes + tasa cero + dinámica de captación) como un reacomodo, no como un golpe aislado.

Beneficios de la tasa cero para comercios con alta facturación

La “tasa cero” en cuotas de intercambio para ciertos comercios ha sido, en la práctica, un incentivo potente: reduce el costo de aceptar pagos con tarjeta en giros específicos. El giro de 2026 es que el beneficio no se recortará automáticamente por crecer.

La Asociación de Bancos de México (ABM) confirmó a EL CEO que los comercios con facturación anual superior a 3.5 millones de pesos no perderán el beneficio de tasa cero “únicamente por superar ese monto”, después de que el sector acordó suspender ese criterio para todos los giros comerciales.

Según lo reportado por EL CEO, esta suspensión del criterio de facturación se incorporó como parte de las negociaciones del sector bancario. En otras palabras: rebasar el umbral ya no sería, por sí mismo, la razón para cambiar de categoría y empezar a pagar cuota de intercambio.

De acuerdo con EL CEO, la decisión permitirá que alrededor de 12,000 comercios que superaban ese límite conserven la tasa cero, pese a que inicialmente estaban considerados para cambiar de categoría. EL CEO atribuyó esa precisión a una aclaración de Laura Cruz, consultora de la ABM.

Para aterrizarlo: si una ferretería, refaccionaria o consultorio (ejemplos mencionados por EL CEO) crece y cruza 3.5 mdp de facturación anual, el cambio de 2026 evita que ese crecimiento, por sí solo, dispare un costo adicional por aceptar tarjetas. Eso es relevante para PyMEs que están en fase de expansión y que, muchas veces, viven el dilema de “crecer duele” por el aumento de costos financieros y operativos.

En la lógica del banco adquirente, mantener tasa cero para comercios que ya rebasaron el umbral puede sostener (o acelerar) la adopción de pagos con tarjeta en esos giros. Y en la lógica del banco como grupo financiero, puede abrir una segunda derivada: más transaccionalidad suele significar más saldos operativos en cuentas (depósitos de comercios), aunque el tamaño del efecto depende del comportamiento de cada negocio.

Sobre ese punto, Navarro anticipó beneficios “a largo plazo” por una mayor captación de depósitos de comercios, según EL CEO. Para una PyME, esto se traduce en una pregunta práctica: si tu negocio procesa más cobros con tarjeta y concentra más flujo en una cuenta, ¿tu banco te ofrecerá mejores condiciones de servicios, crédito o soluciones de tesorería? No es automático, pero sí es un mecanismo típico en banca empresarial.

Lo importante aquí es no confundir “tasa cero” con “costo cero total”. Aunque EL CEO se enfocó en la cuota de intercambio, el comercio puede seguir enfrentando otros cargos del ecosistema de pagos, dependiendo de su relación comercial con el adquirente. La lectura útil para el operador es: el umbral de 3.5 mdp deja de ser un gatillo regulatorio directo para perder el beneficio, y eso reduce incertidumbre para planear crecimiento.

Suspensión del criterio de facturación anual en el sector bancario

La suspensión del criterio de facturación anual de 3.5 millones de pesos se volvió parte de las negociaciones del sector bancario, según explicó Enrique Navarro, de acuerdo con EL CEO. Este detalle es más que una nota administrativa: cambia la forma en que se define quién “merece” tasa cero y quién no, al menos bajo esa regla específica.

Para nosotros, como lectores enfocados en PyME, hay dos implicaciones operativas:

1) Planeación de crecimiento sin castigo automático por volumen. Si el negocio está cerca del umbral, ya no tendría que modelar el escenario de “cruzo 3.5 mdp y se encarece aceptar tarjeta” como consecuencia directa e inevitable, de acuerdo con lo descrito por EL CEO sobre la suspensión.

2) Más peso en el giro y en la negociación sectorial. EL CEO señaló que la suspensión aplica “para todos los giros comerciales”, y también listó ejemplos de giros en revisión como ferreterías, refaccionarias y consultorios médicos y dentales. Esto sugiere que el diseño del beneficio se está moviendo hacia una lógica menos dependiente de facturación y más dependiente de clasificación por giro (al menos en lo que se reportó).

En paralelo, el mismo paquete de negociación incluye límites a cuotas de intercambio (con topes y restricciones agregadas por emisor) que EL CEO vinculó al proyecto de disposiciones aplicables a redes de medios de disposición. Es decir: la suspensión del umbral no ocurre en el vacío; convive con un rediseño de techos para crédito y débito.

Para el sector, esa frase también se puede leer como un reconocimiento de trade-offs: lo que se aprieta por un lado (ingresos del emisor) puede aflojarse por otro (oportunidad en adquirencia y depósitos).

En términos de decisiones para una PyME, el aprendizaje es metodológico: cuando cambian reglas de pagos, conviene revisar tres cosas a la vez: (a) tu mezcla de cobro (tarjeta vs transferencia), (b) tu estructura de costos por aceptación, y (c) tu estrategia de liquidez (dónde concentras saldos y cómo negocias servicios). La noticia de EL CEO pone el foco en (a) y (b), pero Navarro agrega (c) al hablar de captación de depósitos.

Perspectivas de Banregio en el negocio adquirente

Regional, propietario de Banregio, está leyendo 2026 como un año en el que el negocio adquirente puede ganar relevancia relativa. EL CEO reportó que el grupo considera que los beneficios para su adquirencia podrían compensar el impacto de los límites a las cuotas de intercambio sobre su operación como emisor de tarjetas, en medio de las negociaciones sobre nuevas reglas.

Ese enfoque tiene sentido dentro de la mecánica del sistema: el adquirente vive de afiliar comercios, procesar transacciones y construir relaciones de largo plazo con negocios que mueven flujo diario. Si la suspensión del criterio de 3.5 mdp mantiene a más comercios dentro del esquema de tasa cero, el incentivo para seguir aceptando tarjeta (y potencialmente aumentar volumen) se sostiene, lo que puede favorecer la actividad adquirente.

EL CEO también reportó que Navarro anticipa beneficios a largo plazo por una mayor captación de depósitos de comercios. Para una PyME, esto es relevante porque el banco que adquiere tus cobros puede convertirse en tu banco principal de operación: ahí cae el flujo, ahí se pagan nóminas y proveedores, y ahí se negocian líneas de crédito. No es una promesa; es un patrón de relación bancaria que se vuelve más probable cuando el banco participa en tu ciclo de cobro.

Ahora bien, el mismo paquete regulatorio puede cambiar la economía de la adquirencia. EL CEO describió que la propuesta contempla un tope de 1.30% para crédito (por debajo de 1.91% actual) y mantiene 0.30% para débito, con un máximo de 10.80 pesos por operación. Si esos límites se materializan, el mercado puede moverse hacia una competencia más intensa por volumen, servicio y soluciones de valor agregado (por ejemplo, conciliación, reporteo, integración con sistemas), porque el “espacio” de ingresos por transacción se acota.

Desde la perspectiva de gestión de liquidez —nuestro terreno—, el punto práctico para el dueño o CFO de PyME es este: si tu banco está empujando adquirencia, puede ofrecerte paquetes integrados (cuenta + cobro + servicios). La pregunta que conviene hacer no es solo “¿cuánto me cobran?”, sino “¿qué tan rápido dispongo del dinero, cómo concilio, y qué impacto tiene en mi capital de trabajo?”. La nota de EL CEO no entra a esos detalles, pero sí deja claro el incentivo estratégico del banco: crecer adquirencia y, con ello, depósitos.

Para nosotros, esa es una señal de que Banregio está tratando de proteger márgenes por portafolio: si baja una línea (emisión), sube otra (adquirencia + depósitos). Para la PyME, el efecto se verá en ofertas comerciales, condiciones y foco de atención.

Deterioro en créditos agroindustriales e inmobiliarios

No todo en 2026 es oportunidad: también hay señales de estrés en ciertos portafolios. Manuel Rivero Zambrano, director general de Regional, reconoció un deterioro en créditos otorgados a empresas agroindustriales y desarrolladores inmobiliarios —principalmente del sector vivienda—, según EL CEO.

En el caso inmobiliario, Rivero explicó que las desarrolladoras están tardando más en vender sus viviendas, lo que retrasa el pago de los créditos puente (financiamiento para construir proyectos), de acuerdo con EL CEO. Ante ese entorno, el banco adoptó una postura “más selectiva” para financiar desarrollos verticales y edificios de departamentos, particularmente en determinadas ciudades y ubicaciones, según el mismo medio.

Rivero anticipó una mejora en las recuperaciones durante los próximos trimestres, aunque reconoció que podrían ser menores a las registradas el año pasado, de acuerdo con EL CEO. Enrique Navarro añadió que los créditos inmobiliarios mencionados cuentan con garantías sobre los propios inmuebles, además de otras garantías en algunos casos, según EL CEO. El banco analiza recuperaciones mediante cobros, reestructuraciones o ejecución de garantías, reportó el medio.

En agroindustria, EL CEO informó que los retrasos están relacionados con ciclos productivos y condiciones que enfrentan algunos exportadores. Regional espera recuperar parte de estos créditos durante el próximo trimestre, según EL CEO.

A nivel de calidad de cartera, EL CEO reportó que el grupo registró un índice de morosidad de 1.5% al cierre de septiembre, frente a 1.3% al finalizar 2025. Es un movimiento acotado, pero relevante como señal de tendencia.

Para una PyME lectora, el aprendizaje no es “alarmarse”, sino ajustar el radar: cuando un banco se vuelve más selectivo en ciertos sectores (como vivienda vertical en ubicaciones específicas, según EL CEO), puede endurecer condiciones, pedir más garantías o reducir apetito. Eso puede empujar a empresas proveedoras del sector (contratistas, distribuidores de materiales, servicios) a reforzar su gestión de cobranza y liquidez.

En Lady Factoraje solemos insistir en una regla simple: si tu cliente tarda más en vender (como describió Rivero sobre desarrolladoras), tú tardas más en cobrar. Y si tú tardas más en cobrar, necesitas planear capital de trabajo con más disciplina: políticas de crédito, límites por cliente y escenarios de reestructura. La nota de EL CEO pone un ejemplo claro de cómo un ciclo de ventas más lento se convierte en riesgo de crédito y, por extensión, en presión de flujo para toda la cadena.

Oportunidades de Banregio para las PyMEs en 2026

Impacto de la suspensión de la regla de 3.5 mdp

La suspensión del criterio de facturación anual de 3.5 mdp reduce un “punto de quiebre” para comercios que estaban creciendo y temían perder tasa cero solo por rebasar el umbral, según lo confirmado por la ABM a EL CEO. Para la PyME, esto ayuda a planear expansión sin un cambio automático de categoría por volumen.

Beneficios de la tasa cero para comercios

En giros como ferreterías, refaccionarias y consultorios médicos y dentales —mencionados por EL CEO—, el beneficio puede sostener la aceptación de tarjeta sin que el crecimiento por sí mismo dispare el costo por intercambio.


En Lady Factoraje creemos que el conocimiento financiero claro y sin tecnicismos es la mejor herramienta para que la PyME mexicana crezca con flujo sano.

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