Fintech y bancos en México: Proyecciones para 2026

Tabla de contenidos


Fintech buscan licencias bancarias en México para 2026

  • Varias fintech ya operan en México, pero necesitan autorización de la CNBV para convertirse en bancos y ampliar su oferta.
  • En promedio, el primer permiso tarda 510 días; en Estados Unidos el proceso suele tomar 120 días y puede bajar a 80.
  • Nu México ya obtuvo una autorización inicial (abril de 2025), pero sigue en revisiones antes de operar como banca múltiple.
  • Mercado Pago, Klar y Bunq esperan resolución; Konfío ha expresado intención, sin solicitud formal aún.
Fintech Fecha (según el reporte) Hito reportado Estatus público al momento del reporte Referencia de tiempos (promedio)
Nu México Oct 2023 (solicitud) / Abr 2025 (autorización inicial) Solicitud y autorización inicial En revisiones y auditorías antes de autorización definitiva México: 510 días primera autorización; EUA: 120 (hasta 80)
Mercado Pago Sep 2024 Solicitud de licencia bancaria En espera de resolución CNBV México: 510 días primera autorización; EUA: 120 (hasta 80)
Klar Dic 2024 Inicio del proceso / solicitud Sin resolución pública reportada México: 510 días primera autorización; EUA: 120 (hasta 80)
Bunq May 2026 Solicitud de licencia bancaria En espera de respuesta CNBV México: 510 días primera autorización; EUA: 120 (hasta 80)
Konfío Intención pública Sin solicitud formal ante CNBV México: 510 días primera autorización; EUA: 120 (hasta 80)

El proceso de obtención de licencias bancarias en México

Convertirse en banco en México no es solo “cambiar de etiqueta”: implica entrar a un régimen regulatorio más exigente, con autorizaciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la autoridad que supervisa y autoriza a las entidades financieras en México. Para las fintech, la licencia bancaria es la puerta para ofrecer “mejores productos” y operar como institución de banca múltiple, pero el cuello de botella está en los tiempos.

En nuestra lectura, este tema importa por una razón operativa: mientras una fintech no obtiene permisos, su capacidad de ampliar productos y profundizar su relación con empresas —incluidas PyMEs— queda condicionada. Y cuando el proceso se alarga, el mercado se queda con jugadores “a medio camino”: con años de operación, pero sin el marco completo de un banco.

La investigación citada por EL CEO pone números a esa fricción: el promedio para obtener una primera autorización es de 510 días (investigación de EL CEO, citada en su nota sobre Nu, Klar y Mercado Pago; compilado en nuestro dossier el 2026-06-28). En un ecosistema que creció aceleradamente por la expansión fintech y la inclusión financiera, ese ritmo se vuelve un factor que “retrasa al sistema financiero”, porque la transición de nuevos jugadores hacia banca formal se vuelve lenta y, por tanto, también la evolución de la oferta.

Ruta hacia la licencia bancaria

  • 1) Solicitud ante CNBV (inicio del “cronómetro”): la fintech presenta su solicitud de licencia bancaria. Checkpoint: desde aquí se mide el tiempo; hacia afuera, el mercado suele ver solo “presentó solicitud”.
  • 2) Primera autorización / autorización inicial (primer hito público relevante): la autoridad emite un primer visto bueno para avanzar. Checkpoint: este hito no equivale a operar ya como banca múltiple.
  • 3) Revisiones y auditorías (fase de verificación): la empresa queda sujeta a revisiones y auditorías por autoridades financieras. Checkpoint: aquí suelen aparecer demoras; el estatus puede seguir siendo “en proceso” aunque la empresa ya tenga operación previa bajo otra figura.
  • 4) Autorización definitiva (licencia para operar como banca múltiple): llega el permiso final para operar como institución de banca múltiple. Checkpoint: hasta este punto se materializa el cambio de marco regulatorio.

Tiempo promedio para obtener permisos

El dato central es contundente: 510 días para la primera autorización. En términos prácticos, eso significa que una empresa puede pasar más de un año —incluso cerca de año y medio— esperando el primer hito formal, aun cuando ya tenga operación, clientes y producto en el mercado.

Para una PyME, esto se traduce en incertidumbre sobre el “roadmap” de productos: una fintech puede prometer nuevas capacidades, pero sin autorización no puede materializarlas como banco. Y para el ecosistema, el efecto es doble: por un lado, se frena la competencia plena con banca tradicional; por el otro, se prolonga el periodo en el que los jugadores operan bajo figuras distintas (por ejemplo, Nu México opera como Sofipo mientras completa su transición).

Este tiempo promedio también ayuda a leer los casos individuales: cuando vemos solicitudes presentadas en 2024 o 2026 que siguen sin resolución pública, no necesariamente es una anomalía; puede ser parte de un patrón de duración.

Comparativa con Estados Unidos

El contraste que presenta la investigación es relevante: en Estados Unidos el proceso “suele tomar alrededor de 120 días” e incluso puede reducirse “hasta 80 días” en algunos casos. No es una comparación para idealizar un sistema sobre otro, sino para dimensionar el diferencial de velocidad regulatoria.

Aun así, el mismo reporte subraya una ventaja estructural del sistema mexicano: una sola licencia permite operar en todo el país. En Estados Unidos, en cambio, las instituciones pueden requerir una licencia federal y autorizaciones adicionales en distintos estados. Es decir: México puede ser más lento en el trámite, pero ofrece una cobertura nacional más directa una vez que se obtiene la licencia.

Para quienes operan PyMEs con clientes en varios estados, esa diferencia importa: un banco (o fintech convertida en banco) con licencia nacional puede escalar su oferta de manera uniforme. El reto, entonces, es el “antes”: el tiempo de espera para llegar a ese punto.

Nu México: un caso de éxito en la obtención de licencia

Nu México es, dentro de este grupo, el caso más avanzado en la ruta hacia banca múltiple. Su historia sirve para entender dos cosas a la vez: que sí es posible avanzar en el proceso y que, aun con una autorización inicial, el camino no termina.

En octubre de 2023, Nu México —filial local de Nubank— solicitó una licencia bancaria ante la CNBV. Es un dato clave porque marca el inicio formal del cronómetro regulatorio. En ese momento, la empresa operaba como Sofipo, una figura distinta a la banca múltiple (cuando hablamos de banca múltiple, nos referimos al régimen de “banco” con licencia; y Sofipo es una figura financiera distinta bajo la que algunas fintech operan mientras transitan ese proceso).

Para el mercado, Nu se ha vuelto un referente por su escala y por cómo una cuenta de ahorro puede impulsar adopción. Pero, desde el ángulo regulatorio, lo importante es el “cómo” y el “cuándo” de su transición: el caso muestra que el proceso puede tomar más de un año para el primer gran avance y que después vienen etapas de revisión.

Alcance de la autorización inicial
Autorización inicial (en el caso Nu): qué es / qué no es

  • Qué es: un primer visto bueno de la CNBV para que la empresa avance en el camino hacia operar como institución de banca múltiple.
  • Qué no es: una señal de que “ya opera como banco” o de que ya puede desplegar automáticamente todo el set de productos y capacidades bancarias.
  • Qué suele venir después (según el propio reporte): revisiones y auditorías antes de la autorización definitiva.

Solicitud y autorización inicial

La secuencia es clara: solicitud en octubre de 2023 y autorización inicial en abril de 2025. Entre ambos hitos transcurrió aproximadamente un año y medio, lo que encaja con la idea de procesos largos.

Esa autorización inicial es un parteaguas: confirma que la CNBV dio un primer visto bueno para que la empresa avance hacia convertirse en institución de banca múltiple. Sin embargo, no equivale a “ya es banco y opera como tal”. En la práctica, es un paso dentro de un proceso mayor.

Para una PyME que evalúa proveedores financieros, este matiz es crucial: una empresa puede estar “autorizada inicialmente” y aun así no ofrecer todavía el set completo de productos y capacidades de un banco. La etiqueta importa menos que el estado real del proceso.

Estado actual del proceso regulatorio

Según el reporte, Nu México aún debe completar el proceso para comenzar a operar como institución de banca múltiple. Hoy, la compañía continúa sometida a revisiones y auditorías por parte de las autoridades financieras antes de recibir la autorización definitiva.

Este punto suele perderse en la conversación pública: no es un trámite de una sola etapa. Hay un periodo posterior en el que la autoridad revisa y audita, y hasta entonces llega la autorización final.

En términos de proyección hacia 2026, Nu aparece como un caso “de éxito” por haber alcanzado la autorización inicial, pero también como recordatorio de que el calendario regulatorio puede extenderse incluso después del primer hito. Para el ecosistema, esto sugiere que veremos más anuncios de “autorización inicial” antes de ver operaciones ya desplegadas como banca múltiple.

Mercado Pago y su búsqueda de licencia bancaria

Mercado Pago, la unidad financiera de Mercado Libre, es uno de los nombres más relevantes en esta carrera por licencias bancarias. Su tamaño y su integración con un ecosistema de comercio digital hacen que su transición potencial a banco sea observada con lupa: no solo por lo que significa para consumidores, sino por el efecto en pagos, cobros y financiamiento dentro de cadenas comerciales donde participan miles de negocios.

El reporte ubica un hito concreto: septiembre de 2024, cuando Mercado Pago presentó su solicitud de licencia bancaria. Desde entonces, la empresa permanece a la expectativa de una resolución de la CNBV.

Mercado Pago en transición regulatoria
Por qué este caso se sigue de cerca (sin asumir resultados):

  • Mercado Pago ya es un jugador grande en pagos y cobros dentro de un ecosistema de comercio digital.
  • Por eso, una licencia bancaria sería relevante no por “prometer” productos específicos, sino porque cambiaría el marco bajo el que podría operar y ampliar oferta.
  • Mientras no haya resolución, el mercado sigue viendo a un actor de gran escala en transición, no todavía como banca múltiple.

Para nosotros, el punto no es especular sobre fechas, sino entender el mecanismo: sin resolución, la transformación hacia banco no se consolida. Y mientras tanto, el mercado opera con un jugador grande que ya es relevante en servicios financieros, pero que todavía no cruza el umbral regulatorio de banca múltiple.

Solicitud presentada y estado actual

La solicitud se presentó en septiembre de 2024. A partir de ese momento, el reporte indica que Mercado Pago permanece a la espera de una resolución por parte de la CNBV.

Este estatus —“en espera”— es consistente con el patrón de tiempos largos. Si el promedio para una primera autorización ronda los 510 días, no sorprende que una solicitud de 2024 siga sin una resolución pública.

Para empresas que cobran a través de plataformas y que dependen de flujos de pago digitales, el avance (o la demora) en este tipo de procesos puede influir en la velocidad con la que aparecen nuevos productos o condiciones. No porque una licencia sea garantía automática de mejores términos, sino porque habilita un marco distinto de operación.

Impacto en la transformación hacia un banco

El reporte es explícito: la resolución de la CNBV es necesaria para que Mercado Pago avance en su transformación hacia un banco. En otras palabras, la licencia no es un “nice to have”; es el paso que define si la empresa puede operar bajo el paraguas de banca múltiple.

En el contexto 2026, el impacto potencial es estructural: una plataforma con gran presencia en pagos que se convierta en banco podría ampliar su oferta de servicios financieros. Pero, de nuevo, el artículo base no detalla productos específicos; lo que sí deja claro es el vínculo entre permiso regulatorio y capacidad de ofrecer mejores productos como banco.

Para una PyME, la lectura práctica es: cuando un jugador de este tamaño entra a un proceso de licencia, conviene monitorear el estado regulatorio, porque de ahí depende qué tan rápido se materializan cambios en la oferta.

Klar: avances en la obtención de licencia bancaria

Klar representa el caso de una fintech mexicana que ya alcanzó escala operativa y busca dar el salto regulatorio. Su historia combina dos elementos: por un lado, el inicio formal del proceso de licencia; por el otro, el crecimiento de su operación, reflejado en el volumen de créditos otorgados.

De acuerdo con el reporte, Klar inició su proceso para obtener una licencia bancaria en diciembre de 2024. Y, hasta ahora, la autoridad financiera no ha emitido una resolución sobre la solicitud.

Proceso de licencia y escala crediticia
Klar, en dos datos del reporte

  • Inicio del proceso de licencia: diciembre de 2024.
  • Escala de operación (crédito): más de 20,000 millones de pesos en créditos otorgados.
  • Estatus público: “sin resolución pública” sobre la solicitud, al momento del reporte.

Este tipo de casos son importantes porque muestran el “intermedio” del sistema: empresas que ya colocan crédito y participan activamente en el mercado, pero que siguen sin el estatus de banco. Para el ecosistema, eso significa que parte de la innovación ocurre fuera de banca múltiple, mientras el marco regulatorio avanza a su propio ritmo.

Inicio del proceso y falta de resolución

El hito de arranque es diciembre de 2024. Desde entonces, el reporte señala que no hay una resolución pública emitida por la autoridad financiera.

Aquí conviene ser precisos: “sin resolución pública” no necesariamente significa que no haya avances internos; significa que, hacia afuera, el mercado no cuenta con una confirmación oficial de un paso decisivo. Y eso, para clientes empresariales, se traduce en cautela: es difícil planear alrededor de un cambio regulatorio que aún no se confirma.

En el marco de los 510 días promedio para el primer permiso, una solicitud de finales de 2024 podría razonablemente seguir en proceso durante buena parte de 2026. El punto no es anticipar una fecha, sino entender que el calendario puede ser largo.

Crecimiento en el ecosistema fintech

Klar “se ha consolidado como uno de los principales jugadores del ecosistema fintech nacional”, según el reporte. La cifra que se aporta para dimensionar su operación es concreta: ha superado los 20,000 millones de pesos en créditos otorgados.

Ese dato importa por dos razones. Primero, muestra que no estamos hablando de un experimento pequeño: hay una operación de crédito material. Segundo, sugiere por qué una licencia bancaria puede ser estratégica: cuando una fintech ya tiene volumen, el siguiente paso natural puede ser ampliar capacidades bajo un marco bancario.

Para PyMEs, el crecimiento del crédito fintech es una señal de que hay más oferta y más canales. Pero la licencia —si llega— podría cambiar el tipo de relación y el tipo de productos disponibles. Lo que hoy sabemos, con base en el reporte, es que Klar crece y que el proceso regulatorio sigue sin resolución pública.

Bunq y su reciente solicitud de licencia en México

Bunq introduce un ángulo distinto: es una fintech neerlandesa que entra a la conversación mexicana con una solicitud muy reciente. Su caso ayuda a entender que el interés por licencias bancarias en México no es solo de jugadores locales; también hay apetito internacional por operar bajo el marco bancario mexicano.

El reporte indica que Bunq presentó su solicitud de licencia bancaria en México en mayo de 2026 y que continúa en espera de una respuesta de la CNBV. Es decir, está en la etapa más temprana del proceso.

Además, Bunq ha comunicado un enfoque de mercado específico: atender a personas que viven, trabajan o viajan entre distintos países. Ese posicionamiento es relevante porque sugiere que la competencia no será únicamente por “más de lo mismo”, sino por segmentos que perciben como subatendidos por la banca tradicional.

Bunq: enfoque y estatus CNBV
Bunq: lectura rápida para ubicar “para quién es” y qué seguir

  • Para quién apunta: personas que viven, trabajan o viajan entre distintos países.
  • Qué dijo del segmento: que “no ha sido plenamente atendido por la banca tradicional”.
  • Fecha de solicitud (reporte): mayo de 2026.
  • Estatus público (reporte): en espera de respuesta de la CNBV.
  • Próximo hito a monitorear: cualquier comunicación pública sobre primera autorización / autorización inicial (el primer gran “cambio de estatus” hacia afuera).

Enfoque en clientes internacionales

Bunq ha señalado que buscará enfocarse en clientes que viven, trabajan o viajan entre distintos países, un segmento que —según su visión— “no ha sido plenamente atendido por la banca tradicional”.

Este enfoque es importante por lo que implica para México como mercado: la propuesta no se limita a digitalizar una cuenta, sino a atender necesidades transfronterizas de usuarios con movilidad internacional. Para muchas PyMEs, especialmente las que venden o compran servicios fuera, o que tienen equipos que viajan, este tipo de segmentación puede volverse relevante con el tiempo.

Dicho esto, el reporte no detalla productos concretos ni condiciones; lo que sí establece es la intención estratégica y el segmento objetivo. En un entorno donde la especialización suele ser ventaja, este tipo de enfoque puede marcar diferencias si la licencia avanza.

Estado de la solicitud ante la CNBV

El estado regulatorio es directo: Bunq presentó su solicitud en mayo de 2026 y sigue a la espera de una respuesta por parte de la CNBV.

Por la propia fecha, es el caso más reciente de los mencionados. Si tomamos como referencia el promedio de 510 días para una primera autorización, el mercado no debería esperar una resolución inmediata. El reloj apenas empezó.

Para el ecosistema, la entrada de Bunq también es un recordatorio: México sigue siendo atractivo para jugadores internacionales, pero el ritmo regulatorio puede definir qué tan rápido se traduce ese interés en competencia real como banco.

Konfío: intención de convertirse en banco

Konfío aparece en una categoría distinta: no está, según el reporte, en la fase de solicitud formal, pero sí ha hecho pública su intención de convertirse en banco. En un mercado donde los permisos son el cuello de botella, la diferencia entre “intención” y “solicitud presentada” es material.

La empresa tiene “más de una década de operaciones en México”, lo que sugiere experiencia y trayectoria. Y, además, acompaña su intención con una proyección de financiamiento para PyMEs que es relevante por magnitud.

Para nosotros, Konfío es un caso útil para explicar algo al lector PyME: una empresa puede ser un actor importante en financiamiento sin ser banco; la licencia es un cambio de marco, no el inicio de su actividad. Pero el paso regulatorio, si ocurre, puede reconfigurar su alcance.

Intención pública vs. solicitud formal
Intención vs. solicitud formal: por qué no es lo mismo (y qué implica para PyMEs)

  • Intención pública (hoy): señala dirección estratégica, pero no activa un calendario regulatorio observable.
  • Solicitud formal (cuando ocurra): marca el inicio del proceso ante CNBV y permite seguir hitos (primera autorización, auditorías, autorización definitiva).
  • Para una PyME: la intención puede ser relevante para “mapear” opciones futuras, pero la planeación operativa (productos, condiciones, integración) suele depender de hitos regulatorios ya confirmados.

Declaraciones sobre la solicitud

El reporte es claro: Konfío aún no ha presentado una solicitud formal ante la CNBV, pero ha manifestado públicamente su intención de convertirse en banco.

Esta distinción importa porque, en el debate público, a veces se mete en el mismo saco a quienes ya están en trámite y a quienes solo han expresado interés. Para el operador PyME, la diferencia es práctica: sin solicitud, no hay un proceso regulatorio en curso que pueda calendarizarse, aunque sea de forma aproximada.

Aun así, la intención pública es una señal estratégica: sugiere que la empresa ve valor en el estatus bancario, probablemente para ampliar capacidades y competir en otro nivel. El reporte no detalla el “cómo” ni el “cuándo”, solo la intención.

Proyecciones de financiamiento

Konfío prevé colocar alrededor de 2,500 millones de dólares en financiamiento para pequeñas y medianas empresas durante los próximos tres años, de acuerdo con el reporte.

Para nuestra audiencia, este es el dato más accionable del caso Konfío: independientemente de


En Lady Factoraje leemos estos procesos con una pregunta operativa: qué cambia —en los próximos 6 a 12 meses— para el acceso a liquidez, pagos y financiamiento de la PyME mexicana cuando una fintech avanza (o se retrasa) en su transición a banca múltiple.

Este artículo refleja información públicamente disponible al momento de su publicación. Los estatus regulatorios y la oferta de productos pueden cambiar con nuevas comunicaciones oficiales o resoluciones de la autoridad. Si estás evaluando un proveedor financiero, conviene verificar el estado más reciente y qué servicios están efectivamente disponibles.

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