Tabla de contenidos
- 1. Cheques de garantías mejoran acceso al crédito para pymes
- 2. Desafíos del acceso al crédito para las pymes argentinas
- 3. El papel de los cheques avalados en el financiamiento
- 4. Impacto de la morosidad en el sistema financiero
- 5. Inflación y tasas de interés: un contexto complicado
- 6. Alternativas de financiamiento más allá de los bancos
- 6.1 Marco regulatorio (fechas y normas mencionadas)
- 6.2 Descuento de cheques y pagarés
- 6.3 Tokenización de activos
- 7. La importancia de las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR)
Este artículo resume y ordena, en clave operativa para pymes, lo reportado por Infobae y por los organismos citados (CNV, INDEC), además de datos de Untref ACR UP mencionados en esa cobertura.
Cheques de garantías mejoran acceso al crédito para pymes
- Muchas pymes argentinas se alejaron del crédito bancario por requisitos, comisiones y demoras.
- Los cheques avalados ganaron peso como financiamiento de corto plazo vía mercado de capitales, de acuerdo con Oscar Llano (Mills Capital SGR) citado por Infobae.
- La CNV considera que cheques, pagarés y Factura de Crédito Electrónica MiPyME son la principal fuente de financiamiento pyme, según el organismo.
- La Resolución 94/2026 habilitó firma electrónica y uso de blockchain en avales SGR, según la Secretaría de Industria.
Desafíos del acceso al crédito para las pymes argentinas
Para muchas pymes argentinas, el crédito bancario “dejó de ser una opción” por una combinación de requisitos difíciles de cumplir, comisiones elevadas y tiempos de espera que desalientan. En la práctica, esto empuja a las empresas a priorizar instrumentos que resuelvan un problema inmediato: capital de trabajo para sostener operaciones, cubrir baches de caja o financiar ciclos de cobro largos.
Oscar Llano, vicepresidente de Mills Capital SGR, describió un escenario cambiante: al comienzo de la gestión de Javier Milei hubo crecimiento del financiamiento, baja de tasas y ampliación de instrumentos, lo que impulsó la actividad crediticia; más adelante, con mayor incertidumbre y tasas más altas, ganó participación el financiamiento de corto plazo, particularmente a través del mercado de capitales con instrumentos como los cheques avalados.
A esa dinámica se suma un factor operativo que pesa en cualquier comité de crédito: la evolución del negocio. Llano advirtió que muchas pymes registran caída en sus niveles de facturación y, frente a la incertidumbre sobre la evolución de sus negocios, tienden a postergar decisiones de inversión y a ser más cautelosas al asumir deuda, según Infobae. En otras palabras: aun cuando existan instrumentos, la demanda se vuelve más selectiva y el riesgo percibido sube.
El acceso al crédito, además, no depende solo de “disponibilidad de instrumentos”, sino de la evaluación del riesgo y de las perspectivas de cada empresa, según Llano. Esa evaluación incluye capacidad de repago, trayectoria, comportamiento de pago, experiencia de accionistas y características del sector, de acuerdo con el mismo directivo.
El papel de los cheques avalados en el financiamiento
Un cheque avalado es un cheque (habitualmente de pago diferido) respaldado por el aval de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), lo que busca mejorar su perfil de riesgo ante inversores o financiadores.
En el menú de financiamiento pyme, el cheque de pago diferido ocupa un lugar central porque permite anticipar fondos mediante su negociación, según explicó Andrés Azicri, presidente y CIO de Vector Investments, citado por Infobae. Cuando ese cheque está “avalado”, típicamente por una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), mejora su perfil de riesgo para el inversor o financiador, lo que puede traducirse en mejores condiciones de acceso.
Llano ubicó a los cheques avalados como protagonistas del giro hacia el corto plazo: con tasas más altas e incertidumbre, el financiamiento de corto plazo vía mercado de capitales ganó participación “particularmente” con estos instrumentos, según Infobae. Para una pyme, esto suele significar transformar ventas a plazo (o cobros diferidos) en liquidez hoy, sin esperar el vencimiento.
La Comisión Nacional de Valores (CNV) también refuerza esa lectura desde el lado del mercado: para el regulador, los cheques de pago diferido, los pagarés y las Facturas de Crédito Electrónicas MiPyME son la principal fuente de financiamiento de las pymes, según la CNV. Es una señal relevante: el centro de gravedad no está solo en el préstamo bancario, sino en instrumentos negociables.
En agosto de 2025, la CNV habilitó con la Resolución General (RG) 1079 operaciones de pase sobre cheques de pago diferido, pagarés y facturas de crédito electrónicas MiPyME, con el objetivo de dar más liquidez y reducir el costo de acceso al crédito, según el organismo. En términos operativos, más liquidez suele implicar más capacidad de “salir” o refinanciar posiciones, y por lo tanto un mercado más profundo para que la pyme pueda descontar.
Azicri enumeró otros instrumentos que conviven con el cheque: pagarés para estructurar financiamiento a distintos plazos; Factura de Crédito Electrónica para convertir cuentas por cobrar en liquidez; obligaciones negociables pyme para emitir deuda destinada a capital de trabajo o inversiones; y fideicomisos financieros para estructurar financiamiento a partir de activos o flujos de fondos, según Infobae.
Impacto de la morosidad en el sistema financiero
La morosidad no es solo un problema “de una empresa”: se convierte en un freno sistémico cuando se acumula. Llano lo planteó en términos directos: “La mora acumulada impacta sobre el conjunto del sistema financiero y comercial”, y por eso el acceso al crédito no depende únicamente de la existencia de instrumentos, sino también de la evaluación del riesgo y de las perspectivas de cada empresa, según declaraciones publicadas por Infobae.
Para una pyme, esto se traduce en un efecto doble. Primero, si su cartera de clientes se deteriora (pagos más lentos o incumplimientos), su necesidad de financiamiento de corto plazo crece. Segundo, si el sistema percibe más riesgo, el financiamiento se encarece o se restringe, incluso para empresas que sí están cumpliendo. El resultado es un círculo en el que la liquidez se vuelve más cara justo cuando más se necesita.
En ese contexto, la evaluación crediticia se vuelve más granular. Llano detalló que la evaluación requiere considerar, además de la capacidad de repago, otros factores, según Infobae. Esa lista importa porque muestra qué puede “mover la aguja” para una pyme: orden administrativo, historial de cumplimiento y claridad del modelo de negocio pasan a ser variables tan relevantes como el activo ofrecido o el instrumento elegido.
Llano también vinculó la mejora del acceso al crédito con herramientas para abordar la morosidad y con cambios de proceso: mencionó la necesidad de herramientas para abordar la morosidad, facilitar la regularización de obligaciones fiscales y agilizar procesos judiciales concursales, además de la reducción de encajes y tasas de interés, según Infobae. Aunque son medidas de política y de sistema, para la pyme el punto práctico es que los tiempos de resolución (cobranza, concursos, ejecuciones) afectan el apetito de riesgo de todo el mercado.
Inflación y tasas de interés: un contexto complicado
El telón de fondo macro condiciona tanto el financiamiento como la administración de excedentes de caja. El INDEC informó para septiembre una inflación mensual de 1,9%, según el dato citado por Infobae. En ese marco, Infobae señaló que para “empatarle” a esa inflación mensual haría falta una tasa de interés anual de alrededor de 22% a 23%.
Sin embargo, los retornos bancarios no necesariamente acompañan: los diez bancos con más depósitos pagaban entre 16% y 21% anual por plazo fijo, según Infobae. Para una pyme, esa brecha importa por dos motivos. Por un lado, si el costo del dinero (tasas activas) sube, el financiamiento se vuelve más exigente. Por el otro, si el rendimiento de la liquidez queda por debajo de la inflación, el efectivo ocioso pierde poder de compra.
Ese descalce empuja a mirar alternativas. Infobae describió que, en ese marco, ganan terreno opciones por fuera de los canales tradicionales: descuento de cheques y pagarés en el mercado de capitales, avales de SGR, tokenización de activos y, para quienes tienen excedentes, staking en dólares. No todas sirven para lo mismo: capital de trabajo no es lo mismo que inversión de excedentes, y mezclar objetivos suele salir caro.
En particular, el staking aparece como alternativa para empresas que cobran o ahorran en dólares y buscan que el excedente no quede inmovilizado, según Infobae. El medio explicó que la vía más simple es delegar liquidez a un pool desde una wallet, sin monto mínimo, con fondos líquidos y sin penalizaciones, aunque las recompensas no son una tasa fija y las primeras llegan entre 15 y 20 días después de delegar.
También mencionó protocolos como RealFi (sobre Cardano) que ofrecen staking de una stablecoin atada al dólar y respaldada por activos reales, con rendimiento de hasta 8,5% anual, frente al 4%–5% que pagan plazos fijos en esa moneda, según Infobae. El mismo artículo advirtió los riesgos: rendimiento variable, tramo subordinado que absorbe pérdidas antes que la stablecoin y un plazo de salida de siete días; por eso lo plantea como complemento para excedente de caja y no como capital de trabajo.
Alternativas de financiamiento más allá de los bancos
Marco regulatorio (fechas y normas mencionadas)
- CNV — RG 1079 (agosto de 2025): habilitó operaciones de pase sobre cheques de pago diferido, pagarés y Facturas de Crédito Electrónicas MiPyME, con el objetivo de dar más liquidez y reducir el costo de acceso al crédito.
- Secretaría de Industria — Resolución 94/2026: habilitó contratos con firma electrónica e incorporó el uso de blockchain en avales SGR, además de flexibilizar garantías en moneda extranjera.
- CNV — RG 1.069 (fines de 2024) y RG 1.137 (abril de 2026): establecieron el régimen para tokenización de activos del mundo real y prorrogaron el sandbox hasta el 31 de diciembre de 2027, ampliando su alcance, según Infobae.
Cuando el banco se vuelve lento, caro o inaccesible, el mercado de capitales y los esquemas de garantías pasan al centro. Infobae resumió ese movimiento: cada vez más empresas buscan alternativas por fuera de los canales tradicionales, y entre las opciones que ganan terreno mencionó el descuento de cheques y pagarés, los avales de SGR y la tokenización de activos.
Azicri describió un “menú” para necesidades distintas: corto plazo, administración de liquidez o financiamiento de proyectos, según Infobae. En su listado, además de cheques y pagarés, aparecen obligaciones negociables pyme y fideicomisos financieros. La lectura práctica es que una pyme puede combinar instrumentos según el activo subyacente (cuentas por cobrar, flujos futuros, inventario, etc.) y el horizonte (días, meses, inversión).
En paralelo, la tecnología empieza a meterse en la infraestructura del financiamiento. Infobae ubicó a la tokenización como una vía que gana espacio, y a la vez dejó claro que su masificación depende del marco normativo: el sandbox de tokenización corre hasta el 31 de diciembre de 2027 y la reforma del mercado de capitales todavía debe pasar por el Congreso, según el medio.
Descuento de cheques y pagarés
El descuento (o negociación) de cheques de pago diferido permite anticipar fondos: la pyme cobra hoy y el inversor cobra al vencimiento, según la descripción de Azicri citada por Infobae. En el caso de los pagarés, Azicri señaló que ayudan a estructurar financiamiento a distintos plazos, lo que puede ordenar calendarios de pago y necesidades de caja.
La CNV, además, buscó sumar liquidez a estos instrumentos. En agosto de 2025 habilitó con la RG 1079 operaciones de pase sobre cheques, pagarés y Factura de Crédito Electrónica MiPyME para dar más liquidez y reducir el costo de acceso al crédito, según el regulador citado por Infobae. En términos de mercado, el “pase” es una herramienta que puede facilitar financiamiento contra esos instrumentos, mejorando su circulación.
El punto operativo para una pyme es entender qué está “monetizando”: un documento de cobro (cheque), una promesa de pago (pagaré) o una cuenta por cobrar formalizada (Factura de Crédito Electrónica MiPyME). Infobae remarcó que el mercado de capitales es “la puerta más transitada” para estas alternativas, lo que sugiere que la profundidad y la estandarización pesan tanto como la tasa.
Tokenización de activos
La tokenización consiste en representar digitalmente un activo real en una blockchain, según explicó Infobae. En el plano regulatorio, el país avanzó con un marco específico: a fines de 2024 la CNV aprobó la RG 1.069, el primer régimen específico para la tokenización de activos del mundo real en América Latina, según Infobae. En abril de 2026, la CNV prorrogó el sandbox regulatorio con la RG 1.137 hasta el 31 de diciembre de 2027 y amplió el alcance de la tokenización, de acuerdo con el mismo medio.
Joaquín Linares, CEO de Blockenfy, lo definió así: “Tokenizar es representar un derecho sobre un activo con un token registrado en una blockchain. Para una pyme significa poder emitir ese derecho y ofrecerlo a inversores con reglas claras y trazabilidad”, según declaraciones citadas por Infobae. Linares agregó que la tokenización “abre un canal de financiamiento más allá del banco, permite llegar a más inversores y simplifica parte del registro y la liquidación de una emisión”, según el mismo artículo.
También marcó límites concretos: la tecnología no elimina el riesgo del activo, el mercado secundario todavía tiene poca liquidez y el marco regulatorio sigue en desarrollo, por lo que hay que estructurar bien cada proyecto desde el inicio, según Linares citado por Infobae. Walter Álvarez Sack, cofundador de Malbec Capital Market, sumó que la clave es una estructura jurídica clara para que el inversor sepa qué financia y bajo qué condiciones participa, según Infobae.
La importancia de las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR)
Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) cumplen una función específica: otorgar avales a pymes para mejorar su acceso y sus condiciones de financiamiento, según Infobae. En un entorno donde el riesgo percibido sube y la morosidad pesa, el aval opera como una “capa” adicional de confianza para el mercado.
La escala del sistema muestra por qué es un actor central. La calificadora Untref ACR UP informó que entre enero y mayo de 2026 el sistema otorgó 92.258 garantías por un total de $1,84 billones, según datos citados por Infobae. Ese volumen sugiere que no se trata de un instrumento marginal, sino de una infraestructura de acceso al crédito que se usa de forma masiva.
En lo operativo, el aval no reemplaza el análisis: lo complementa. Llano explicó que la evaluación requiere considerar capacidad de repago, trayectoria, comportamiento de pago, experiencia de accionistas y características del sector, según Infobae. Para la pyme, esto implica que “tener aval” no es automático: hay que sostener información financiera ordenada, historial de cumplimiento y consistencia del negocio.
La regulación también movió el tablero. La Resolución 94/2026 de la Secretaría de Industria flexibilizó las garantías en moneda extranjera, habilitó contratos con firma electrónica e incorporó el uso de blockchain en los avales, según Infobae. Además, la norma permite que las SGR garanticen a empresas con ingresos futuros en divisas hasta un monto equivalente al 50% de su Fondo de Riesgo Disponible, de acuerdo con el mismo medio.
En perspectiva, el mensaje es claro: el aval se moderniza (firma electrónica, blockchain) y se vuelve más flexible (moneda extranjera), pero sigue descansando en la calidad crediticia y en la transparencia del flujo de fondos de la empresa.
En Lady Factoraje creemos que el conocimiento financiero claro y sin tecnicismos es una de las herramientas más efectivas para que la pyme tome mejores decisiones de liquidez y financiamiento.

