Liquidez de bancos y Sofomes para pymes en 2026

Tabla de contenidos


Bancos y Sofomes listos para financiar pymes

  • Bancos y Sofomes reportan liquidez suficiente, pero la demanda de crédito pyme se ha moderado por cautela e incertidumbre, según Expansión y Asofom.
  • La banca busca elevar a 30% la proporción de MiPyMEs con acceso a crédito hacia 2030, de acuerdo con la ABM.
  • A junio, la cartera bancaria a empresas llegó a 4.02 billones de pesos y creció 8.7% nominal anual, con morosidad de 1.8%, según CNBV vía ABM.
  • La informalidad y el desorden financiero siguen siendo barreras clave para “llegar a la ventanilla”, según Santander México y la ABM.

Situación actual de la liquidez en bancos y Sofomes

En 2026, el mensaje que se repite desde bancos y Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) es claro: hay recursos para prestar, pero el crédito a pymes no acelera al mismo ritmo que la capacidad de fondeo.

Qué es una Sofom (y por qué importa): una Sofom es un intermediario no bancario que otorga crédito, arrendamiento o factoraje. En México existen Sofomes E.R. (Entidad Regulada) —vinculadas a grupos financieros y bajo supervisión de la CNBV— y Sofomes E.N.R. (Entidad No Regulada), que no están bajo supervisión prudencial de la CNBV, aunque deben cumplir obligaciones de prevención de lavado de dinero y disposiciones de protección al usuario. Expansión reportó que el financiamiento a pequeñas y medianas empresas enfrenta dificultades para “acelerar” en México, aun cuando intermediarios aseguran contar con liquidez suficiente.

Desde el lado de las Sofomes, Jorge Avante, director general de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México (Asofom), dijo a Expansión que observa una desaceleración en el financiamiento a este segmento y una colocación similar a la del año previo. En su lectura, el problema no está necesariamente en la disponibilidad de dinero: las instituciones tienen liquidez, pero se topan con menor demanda, asociada a la cautela de las empresas para emprender nuevos proyectos de inversión.

La fotografía convive con un dato relevante: el crédito empresarial bancario, en agregado, sí crece. A junio, la cartera bancaria destinada a empresas alcanzó 4.02 billones de pesos, equivalente a 53% del crédito bancario al sector privado, y aumentó 8.7% nominal y 5.2% real frente al mismo mes de 2025, según cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) recopiladas por la Asociación de Bancos de México (ABM) y citadas por Expansión. En ese mismo corte, el índice de morosidad del crédito a empresas se ubicó en 1.8%, de acuerdo con la CNBV vía ABM.

En la práctica, para una pyme esto se traduce en un entorno donde el acceso no es automático. La liquidez puede estar “lista”, pero el crédito se mueve cuando coinciden tres cosas: apetito de riesgo del intermediario, proyectos viables del lado de la empresa y documentación suficiente para demostrar capacidad de pago. Avante añadió en Expansión que, ante un entorno económico de menor dinamismo, las instituciones ponen mayor atención a la fuente de pago y a la viabilidad de los proyectos para evitar financiar empresas que sobrevivan únicamente mediante refinanciamientos sucesivos.

En términos operativos: “fuente de pago” es el flujo específico con el que se pagará el crédito (cobranza de clientes, contratos, ventas recurrentes) y cómo se documenta; “refinanciamientos sucesivos” es cuando la empresa depende de renovar o tomar nueva deuda para cubrir la anterior, en lugar de pagar con flujo del negocio.

Obstáculos para el financiamiento a pymes

Si el dinero existe, ¿por qué tantas pymes sienten que el crédito “no está”? La respuesta, según los propios intermediarios, está menos en la liquidez y más en la combinación de riesgo, información y proyectos.

Asofom, a través de Jorge Avante, explicó a Expansión que la cautela empresarial se refleja en la evaluación de nuevos financiamientos: con menor dinamismo económico, las instituciones revisan con lupa la fuente de pago y la viabilidad del proyecto. En otras palabras, no basta con “querer” crédito; hay que sostenerlo con un flujo verificable y un uso claro (capital de trabajo o activos fijos) que no dependa de patear la deuda hacia adelante.

Desde la banca, Marcos Abal, director ejecutivo de Pymes de Santander México, planteó en entrevista con Expansión que una de las principales barreras aparece antes de que una empresa llegue a la ventanilla: el grado de formalización y la calidad de su información financiera. Abal enumeró condiciones operativas muy concretas para ser sujeto de crédito: separar finanzas personales de las empresariales, mantener estados de cuenta y balances ordenados y demostrar flujos suficientes. Su frase resume el criterio: “Con historial y un proyecto viable, sí hay crédito”, según Expansión.

Este punto es especialmente sensible en los negocios más pequeños. De acuerdo con Santander México vía Expansión, una empresa que opera parcialmente en la informalidad, mezcla gastos del propietario con los de la compañía o carece de información financiera suficiente puede tener dificultades para demostrar capacidad de pago, incluso si el banco tiene recursos disponibles.

En el ecosistema Sofom, además, el comportamiento pyme pesa mucho: Avante dijo a Expansión que alrededor de 60% de la cartera de los agremiados de Asofom está dirigida a pymes. Cuando la pyme frena inversiones, el sector lo siente en colocación.

Para el dueño o CFO pyme, el obstáculo no siempre es “me negaron”, sino “no pude armar el caso”: estados financieros consistentes, evidencia de ventas y cobranza, y un proyecto que no dependa de supuestos optimistas. En un entorno donde los intermediarios declaran estar cuidando no financiar refinanciamientos sucesivos, la narrativa del crédito se vuelve más técnica: ¿cuál es la fuente de pago y cómo se prueba?

Crecimiento de la cartera bancaria para pymes

Aunque el crédito pyme no “explota”, sí hay señales de avance medible en la banca, de acuerdo con la ABM. Expansión reportó que la cartera dirigida a MiPyMEs alcanzó 551,000 millones de pesos a junio, un incremento anual de 7.4%, según la asociación bancaria.

La ABM también informó —según Expansión— que desde la firma del acuerdo para impulsar el financiamiento dentro del Plan México se incorporaron más de 25,000 nuevas MiPyMEs, que recibieron más de 47,000 millones de pesos en crédito. En paralelo, el porcentaje de MiPyMEs con acceso al financiamiento pasó de 24.6% al momento del acuerdo a 28%, de acuerdo con la ABM citada por Expansión. El objetivo establecido para 2030 es llegar a 30%.

Otro dato que importa para la operación diaria es el costo. Según la ABM citada por Expansión, la tasa promedio de los nuevos créditos a MiPyMEs pasó de 14.9% en junio de 2024 a 14% cuando se firmó el acuerdo, y luego a 13% en junio de 2026. La ABM calcula que la tasa disminuyó 100 puntos base desde la firma del acuerdo, según el mismo reporte.

En Santander México, el diagnóstico es que el mercado no se ha detenido. Marcos Abal dijo a Expansión que los ritmos de colocación son similares a los observados durante 2025. En ese banco, la cartera pyme crecía alrededor de 6% anual y el número de clientes avanzaba 4.4%, de acuerdo con Abal citado por Expansión. Además, Santander se fijó para 2026 la meta de colocar 36,000 millones de pesos adicionales, sumar 40,000 clientes y otorgar 16,000 nuevos créditos, según el mismo directivo.

Para nosotros, el matiz clave es este: el crecimiento agregado puede coexistir con una sensación de “crédito difícil” en la pyme promedio, porque el crédito se concentra en quienes sí pueden documentar flujo, formalidad y proyecto. En la práctica, el avance de cartera no elimina la brecha de preparación financiera dentro del universo pyme.

Perspectivas del mercado de crédito para pymes

La discusión sobre liquidez y acceso ocurre en un país con baja profundidad financiera frente a otras economías. Según datos del Banco de Pagos Internacionales (BIS) citados por Expansión, el crédito al sector privado equivale a alrededor de 39% del PIB en México. En comparación, el BIS reporta 54.4% en Colombia, 93% en Brasil, 119.3% en España, 130.5% en Chile, 140.3% en Estados Unidos y 218.9% en Canadá, de acuerdo con Expansión.

Esa brecha importa porque pone en contexto el tamaño del “pastel”: incluso si bancos y Sofomes tienen liquidez, el sistema en su conjunto presta relativamente poco respecto a la economía. En ese marco, la ABM estima que el financiamiento total al sector privado crecerá 6.1% durante 2026, frente a una expansión económica prevista de 1.2%, según Expansión. La asociación también reconoce un rezago de seis a nueve meses entre la actividad económica y la crediticia, y espera que la recuperación del crédito comience de manera paulatina hacia el cuarto trimestre.

Del lado del costo financiero, Santander ve un posible impulso si continúa el ciclo de bajas.

TIIE, en una línea: la TIIE (Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio) es una referencia común para créditos empresariales en México; cuando baja, puede reducir el costo de financiamientos que estén ligados a esa tasa (según el contrato y el margen del intermediario). Abal estimó en Expansión que una reducción acumulada de entre dos y tres puntos porcentuales en la TIIE podría traducirse en una disminución de hasta 20% en los costos financieros de algunas pymes. Es una relación condicional (si baja la TIIE, podría bajar el costo), pero útil para planeación: cuando el costo del dinero cae, el crédito se vuelve más “pagable” para quien ya califica.

Aun así, Santander advirtió —según Expansión— que un crédito más barato no resuelve por sí solo el acceso. La razón es operativa: si la empresa no puede demostrar flujo, orden contable y formalidad, la tasa deja de ser el problema principal.

También hay un tema de estructura de producto. Santander observa una concentración cercana a 80% en créditos amortizables y 20% en líneas revolventes, según Expansión. Un crédito amortizable es el que se paga con un calendario fijo de capital e intereses; una línea revolvente es un cupo que se usa y se repaga para volver a disponer. La mezcla ideal depende del ciclo de cobro y pago de cada negocio, pero el dato sugiere que muchas pymes se financian con estructuras que quizá no siempre calzan con su capital de trabajo.

Impacto de la informalidad en el acceso al crédito

La informalidad no es un concepto abstracto: es una barrera directa para documentar ingresos, separar cuentas y construir historial. La ABM vinculó el reto de acceso al crédito con el tamaño de la informalidad laboral y económica. Según la ABM citada por Expansión, al segundo trimestre de 2026 el 55.1% de la población ocupada se encontraba en condiciones de informalidad, mientras que la economía informal representaba 25.4% del PIB.

Para la banca, este entorno explica por qué muchas empresas “no llegan” al crédito, aunque haya liquidez. Santander México lo aterrizó en requisitos cotidianos, según Marcos Abal en Expansión. Cuando una empresa opera parcialmente en la informalidad o mezcla gastos, se vuelve difícil probar capacidad de pago con evidencia bancaria y contable consistente.

La ABM también planteó una posible vía de salida: la digitalización como puerta hacia la formalización y, posteriormente, hacia el financiamiento, de acuerdo con Expansión. En la práctica, digitalizar cobros, facturación y pagos deja rastro transaccional; ese rastro puede convertirse en información útil para evaluación crediticia.

En el día a día de una pyme, el impacto se ve en preguntas que el analista de crédito necesita responder: ¿cuánto vendes realmente?, ¿cuánto cobras y cuándo?, ¿qué parte de tu operación pasa por cuentas bancarias?, ¿qué tan predecible es tu flujo? Si una porción relevante de la operación no se refleja en estados de cuenta o documentación formal, el intermediario puede percibir más riesgo, o simplemente no tener cómo medirlo.

Y aquí aparece un punto que a veces se subestima: la informalidad no solo afecta “si te prestan”, sino en qué condiciones. A mayor incertidumbre sobre el flujo, más difícil es negociar plazos, montos y estructuras que acompañen el ciclo de conversión de efectivo. Por eso, cuando escuchamos “hay liquidez, pero no se coloca”, lo leemos como un choque entre oferta de dinero y oferta de información confiable.

Estrategias de los bancos para aumentar el financiamiento

La banca no está inmóvil. La ABM tiene una meta explícita: elevar a 30% la proporción de MiPyMEs con acceso a crédito hacia 2030, según Expansión. En el camino, reporta avances desde el acuerdo del Plan México: más MiPyMEs incorporadas, más monto colocado y una reducción en la tasa promedio de nuevos créditos a MiPyMEs, de acuerdo con la ABM citada por Expansión.

En el plano micro (lo que vive una empresa al solicitar), Santander México describe una estrategia que combina metas comerciales con filtros de calidad. Por un lado, el banco se fijó para 2026 la meta de colocar 36,000 millones de pesos adicionales, sumar 40,000 clientes y otorgar 16,000 nuevos créditos, según Marcos Abal en Expansión. Por otro, el propio Abal reconoce que la barrera principal puede estar antes de la solicitud: formalización e información financiera.

En términos de originación, el énfasis que describen Asofom y Santander converge en un mismo punto: proyecto viable y fuente de pago clara. Avante dijo a Expansión que, ante un entorno de menor dinamismo, las instituciones ponen mayor atención a la fuente de pago y a la viabilidad para evitar financiar empresas que sobrevivan con refinanciamientos sucesivos. Santander, por su parte, insiste en historial, orden financiero y flujos demostrables, según Expansión.

También hay una estrategia de “precio” como incentivo: la ABM reportó que la tasa promedio de nuevos créditos a MiPyMEs bajó a 13% en junio de 2026, desde 14.9% en junio de 2024, según Expansión. Y Santander ve potencial de alivio adicional si la TIIE baja 2 a 3 puntos, con impacto de hasta 20% en costos financieros para algunas pymes, de acuerdo con Abal citado por Expansión.

Para el operador pyme, la lectura práctica es: si los bancos quieren crecer en pymes, van a competir en metas, tasas y captación de clientes; pero el “boleto de entrada” seguirá siendo información y formalidad. La estrategia del banco puede abrir la puerta, pero la pyme tiene que poder cruzarla con números defendibles.

Rol de las Sofomes en el financiamiento de pymes

Las Sofomes ocupan un lugar estructural en el financiamiento pyme porque su cartera está fuertemente expuesta a ese segmento. Esto explica por qué el sector Sofom es un termómetro de la demanda real de capital de trabajo e inversión en empresas pequeñas y medianas.

En 2026, Asofom observa desaceleración y colocación similar a la del año anterior, según Avante en Expansión. La explicación que ofrece no es falta de dinero, sino menor demanda por cautela de las empresas para iniciar proyectos. Y, del lado de la oferta, un ajuste en el apetito: más atención a fuente de pago y viabilidad


En Lady Factoraje creemos que el conocimiento financiero claro y sin tecnicismos es la mejor herramienta para que la PyME mexicana crezca con flujo sano.

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