Tabla de contenidos
- 1. Crecimiento de la cartera vencida en México
- 2. Deudas activas y su impacto en la población
- 3. Análisis de la cartera vencida de créditos de consumo
- 4. Concentración del riesgo en el sistema bancario
- 5. Cartera vencida de tarjetas de crédito
- 6. Implicaciones del crecimiento de la cartera vencida
- 7. Monitoreo y prevención de problemas financieros futuros
- 8. Reflexiones finales sobre la cartera vencida en México
- 8.1 Impacto en la estabilidad financiera de las PyMEs
- 8.2 Recomendaciones para la gestión de cartera
- 8.3 La importancia de la educación financiera
- La cartera vencida (créditos con 90 días o más de incumplimiento) es un termómetro directo del deterioro en pagos, según DigitalMex.
- Al cierre de julio de 2026, la cartera vencida de consumo y vivienda en banca comercial llegó a 114,111 mdp, de acuerdo con Banco de México (Banxico).
- En consumo, el saldo vencido subió a 64,443 mdp, un alza anual de 34.6%, según Banxico.
- Cinco bancos concentran alrededor de 60% del riesgo en consumo, de acuerdo con DigitalMex.
Crecimiento de la cartera vencida en México
Ese umbral importa porque separa atrasos “administrables” de un deterioro más serio: a partir de ahí, la probabilidad de recuperación suele caer y el costo de cobranza sube.
Alcance del dato: en este artículo, “cartera vencida” se usa en el sentido citado por DigitalMex (créditos con 90 días o más de incumplimiento) y los montos principales corresponden al corte de julio de 2026 reportado por Banxico.
En 2026, el indicador se movió a máximos recientes. En términos anuales, Infobae reportó que el monto superó los 114 mil mdp y lo caracterizó como un récord para ese corte. El saldo específico de 114,111 mdp para consumo y vivienda en banca comercial proviene del dato publicado por Banxico.
El punto operativo para una PyME (aunque el dato sea de hogares) es el canal de transmisión: cuando el incumplimiento sube, los intermediarios tienden a ajustar apetito de riesgo, precios y originación. Además, el deterioro en consumo suele reflejar presión en ingresos disponibles, lo que puede afectar demanda y pagos en cadenas B2B.
Aun así, el mensaje no es lineal. DigitalMex recoge que representantes de la banca han señalado que el aumento no necesariamente implica un sobreendeudamiento generalizado de los hogares, y que parte del movimiento puede explicarse por la expansión del crédito: hay más financiamientos en circulación y, por simple volumen, también más casos con atraso.
Deudas activas y su impacto en la población
Detrás de la morosidad hay historias concretas de liquidez rota. Durante el primer semestre de 2026, 6 de cada 10 personas mantuvieron deudas activas originadas por imprevistos financieros —como pérdida de empleo o problemas de salud—, según un informe de Bravo, empresa especializada en consolidación de pasivos, citado por DigitalMex. Ese dato es relevante porque sugiere que una parte del endeudamiento no nace de “consumo discrecional”, sino de choques que obligan a financiar gastos urgentes.
En paralelo, el entorno macro y laboral aparece como telón de fondo. Códice Informativo reportó señales de estancamiento en el mercado laboral: de más de 437,000 personas añadidas a la población ocupada en el último año, solo 13,272 habrían conseguido empleo formal con prestaciones y seguridad social. Si el ingreso formal crece poco, el crédito se vuelve sustituto de salario, y eso suele elevar la fragilidad ante cualquier shock.
A esto se suma el efecto de precios. Latinus vinculó el aumento de precios de bienes esenciales —en un contexto de choques externos y disrupciones— con la erosión del ingreso disponible, lo que dificulta cumplir obligaciones financieras. En la práctica, cuando el presupuesto familiar se aprieta, el primer ajuste suele ser “patear” pagos: se prioriza renta, comida y transporte, y se difieren créditos.
Para nosotros, que trabajamos con dueños y CFOs de PyME, este bloque de información sirve para leer el riesgo de contraparte en dos direcciones: (1) clientes B2C con menor capacidad de compra y (2) empleados con mayor estrés financiero, lo que puede presionar solicitudes de adelantos, rotación o ausentismo. No es un juicio moral: es gestión de riesgo operativo.
Análisis de la cartera vencida de créditos de consumo
El foco rojo de 2026 está en consumo. Dentro de ese segmento, la cartera vencida alcanzó 64,443 mdp al cierre de julio, un incremento anual de 34.6% frente a 47,865 mdp del mismo mes del año previo, según cifras de Banxico citadas por DigitalMex.
El desglose por instrumento ayuda a entender dónde se concentra el deterioro. Infobae reportó los saldos vencidos y sus variaciones anuales en julio de 2026:
- Tarjetas de crédito: 26,097 mdp, con un aumento anual de 59%.
- Créditos de nómina: 13,522 mdp, con aumento de 14%.
- Créditos personales: 15,230 mdp, con aumento de 18%.
- Créditos hipotecarios: 49,668 mdp, con aumento de 11%.
En términos de lectura de riesgo, tarjetas suele ser el primer lugar donde se manifiesta el estrés: es crédito revolvente (se usa y se paga mes a mes) y suele financiar gasto corriente. Nómina y personales, aunque también de consumo, tienen estructuras distintas: el de nómina se descuenta del salario, lo que puede amortiguar el impago, mientras que el personal depende más de disciplina de pago y estabilidad de ingresos.
El Economista añadió una capa de contexto al señalar que, a julio de 2026, la tasa de morosidad del portafolio total se ubicó en 2.49% (desde 2.10% un año antes) y que en consumo pasó de 3.02% a 3.35%. Es decir: el problema crece, pero todavía se expresa como porcentaje moderado del total; lo que inquieta es la tendencia y la velocidad.
Para una PyME, este análisis no es “noticia de banca” aislada: si el crédito al consumo se encarece o se restringe, puede caer la demanda; y si se endurecen políticas de riesgo, también puede subir el costo de financiamiento en productos relacionados (incluyendo líneas para capital de trabajo), aunque el mecanismo exacto depende de cada institución.
Concentración del riesgo en el sistema bancario
Un rasgo que no conviene perder de vista es la concentración. DigitalMex reportó que cinco bancos concentran alrededor de 60% del riesgo (en el segmento referido), con estos montos de cartera vencida: BBVA (35,411 mdp), Santander (23,583 mdp), Scotiabank (21,536 mdp), Banorte (19,013 mdp) y Banamex (7,166 mdp).
En esta lectura, la “concentración de riesgo” se entiende como la concentración del saldo vencido reportado por DigitalMex dentro del segmento de consumo que el propio medio describe.
La concentración importa por dos razones operativas:
1) Transmisión rápida de políticas: si un grupo reducido de bancos concentra gran parte del riesgo, un ajuste de apetito (por ejemplo, elevar requisitos o recortar líneas) puede sentirse de forma más amplia en el mercado, incluso para acreditados que van al corriente.
2) Efecto en cadenas de pago: muchas PyMEs dependen de bancos grandes para dispersión de nómina, cobros y líneas. Si esas instituciones priorizan saneamiento de cartera, pueden endurecer condiciones o reprecificar riesgo.
Ahora bien, concentración no equivale automáticamente a fragilidad sistémica. El Economista reportó que la morosidad total del sistema se mantiene en niveles que, por sí solos, no describen una crisis. Y DigitalMex recogió la postura de banqueros: el aumento puede estar asociado a que hay más crédito colocado, no necesariamente a un deterioro generalizado de la capacidad de pago.
Aun así, como advierte DigitalMex, el seguimiento es indispensable si los incumplimientos crecen más rápido que la cartera total y que los ingresos. En otras palabras: el riesgo no está solo en el nivel, sino en la pendiente.
“La pregunta no es únicamente cuánto crédito se está otorgando, sino qué tan sostenible es ese financiamiento y quién terminará absorbiendo el costo de los incumplimientos.”
Julia Alarcón, en DigitalMex
Cartera vencida de tarjetas de crédito
Si hay un instrumento que sintetiza el estrés financiero de corto plazo, son las tarjetas. En julio de 2026, la cartera vencida en tarjetas de crédito llegó a 26,097 mdp, según Banxico (cifra reproducida por DigitalMex) y con un crecimiento anual de 59%, de acuerdo con Infobae.
¿Por qué nos importa tanto este renglón? Porque la tarjeta suele ser el “amortiguador” de liquidez del hogar: cuando falta efectivo, se usa la línea; cuando el ingreso no alcanza, se paga el mínimo o se difiere. Ese patrón puede inflar saldos y, si el shock persiste, empujar a mora de 90 días.
En el mismo corte, DigitalMex listó otros saldos vencidos de consumo: créditos personales (15,230 mdp) y créditos de nómina (13,522 mdp). La lectura conjunta sugiere que el deterioro no está aislado en un solo producto, aunque tarjetas destaca por su ritmo.
En el ecosistema no bancario, Mundo Ejecutivo reportó que la tasa de morosidad en Sofipos alcanzó 9.41%, un nivel mucho más alto que el de la banca tradicional. Para una PyME, esto es una señal indirecta: cuando segmentos alternativos muestran morosidad elevada, suele haber presión en el costo del dinero y en la disponibilidad de crédito para perfiles más riesgosos.
Finalmente, vale subrayar el matiz: DigitalMex recoge que banqueros han dicho que el alza no prueba por sí misma un sobreendeudamiento generalizado. Pero sí obliga a mirar calidad de originación, límites de crédito y educación financiera del usuario, especialmente en productos revolventes.
Implicaciones del crecimiento de la cartera vencida
El aumento de cartera vencida no es, por definición, una crisis. DigitalMex lo plantea con claridad: el crecimiento no significa por sí mismo que México esté ante un episodio como 2008, aunque usa la crisis subprime como comparación conceptual para preguntarse si la expansión del crédito viene acompañada de una evaluación adecuada del riesgo.
En términos de estabilidad, El Economista reportó que la morosidad total pasó de 2.10% a 2.49% y la de consumo de 3.02% a 3.35% a julio de 2026. Son niveles que describen deterioro, no colapso. El riesgo está en la trayectoria: si el incumplimiento acelera más que el crecimiento del crédito y más que el ingreso, el sistema entra en una zona donde el ajuste puede ser brusco.
Para PyMEs, las implicaciones suelen sentirse por tres vías:
-
Costo y acceso al financiamiento: si las instituciones perciben mayor riesgo agregado, pueden endurecer originación o reprecificar. DigitalMex recoge que banqueros atribuyen parte del aumento a expansión del crédito; aun así, cuando sube la mora, el apetito de riesgo tiende a ajustarse.
-
Demanda y cobranza: hogares con presión financiera recortan consumo; eso pega a negocios con exposición B2C. Y si el estrés se traslada a proveedores o distribuidores, puede alargar plazos de pago en cadenas B2B.
-
Riesgo reputacional y operativo: en entornos de estrés, crecen disputas por cargos, reestructuras y quejas; aunque aquí no hay cifras regulatorias adicionales en las fuentes citadas, el fenómeno es consistente con lo que describen medios como Latinus al hablar de presión por precios.
La conclusión operativa es prudencia: no se trata de “cerrar el crédito”, sino de entender en qué parte de la cadena se está acumulando el riesgo y ajustar políticas internas de ventas, cobranza y tesorería.
Monitoreo y prevención de problemas financieros futuros
Si 2026 deja una lección, es que la cartera vencida debe leerse como un tablero de control, no como un titular aislado. Banxico ofrece el dato duro de saldos; El Economista aporta tasas de morosidad; y DigitalMex pone el foco en la sostenibilidad del financiamiento. Con eso, una PyME puede construir un monitoreo práctico.
Nosotros sugerimos tres frentes de prevención, alineados con lo que advierten las fuentes:
1) Vigilar tendencias, no solo niveles. Si la morosidad crece más rápido que el crédito (una divergencia que ITESO destacó al comparar el aumento de cartera vencida con el crecimiento del crédito en 2026), el entorno se vuelve más frágil. Para la PyME, esto se traduce en revisar supuestos de ventas y plazos de cobro.
2) Separar “choque” de “hábito”. El dato de Bravo (6 de cada 10 deudas activas por imprevistos, citado por DigitalMex) sugiere que muchos atrasos nacen de eventos. En cobranza B2B, esto equivale a distinguir clientes con un problema puntual vs. clientes con deterioro estructural.
3) Prepararse para endurecimiento de crédito. Si el sistema ajusta criterios, conviene fortalecer liquidez interna: proyecciones de flujo, control de cuentas por cobrar y negociación de plazos con proveedores. No es predicción; es gestión preventiva ante un indicador que está subiendo.
En suma: el monitoreo no es solo mirar a los bancos; es mirar tu propio ciclo de efectivo. Cuando el entorno se tensa, la PyME que sobrevive no es la que “vende más”, sino la que cobra mejor y financia su capital de trabajo con disciplina.
Reflexiones finales sobre la cartera vencida en México
Impacto en la estabilidad financiera de las PyMEs
Aunque los datos citados se concentran en consumo y vivienda, el aumento de cartera vencida puede terminar afectando a las PyMEs por el canal de condiciones financieras. DigitalMex advierte que el crecimiento merece seguimiento si los incumplimientos avanzan más rápido que la cartera crediticia y los ingresos. Para una empresa, eso se traduce en un entorno donde el crédito puede volverse más selectivo y donde la cobranza puede complicarse si el cliente final está presionado.
Recomendaciones para la gestión de cartera
Con base en lo que muestran Banxico y el análisis de medios como El Economista y DigitalMex, nosotros nos quedamos con una recomendación central: gestionar cartera como si el entorno fuera a seguir volátil. Eso implica revisar límites de crédito a clientes, condiciones de pago y señales tempranas de atraso. La concentración de riesgo en pocos bancos, reportada por DigitalMex, también sugiere diversificar relaciones financieras cuando sea posible.
La importancia de la educación financiera
El dato de Bravo sobre deudas originadas por imprevistos (citado por DigitalMex) recuerda que muchas decisiones financieras se toman bajo estrés. En Lady Factoraje creemos que el conocimiento financiero claro —sin tecnicismos innecesarios— es una herramienta de resiliencia: ayuda a distinguir entre liquidez y rentabilidad, a entender el costo real del financiamiento y a tomar decisiones de crédito y cobranza con menos improvisación.
Nota de enfoque: este análisis traduce datos públicos y reportes periodísticos citados (Banxico, DigitalMex, Infobae, El Economista, ITESO, Códice Informativo, Latinus y Mundo Ejecutivo) a implicaciones operativas para gestión de liquidez, cobranza y riesgo en PyMEs.

