Tabla de contenidos
- 1. Estado actual de la licencia bancaria de Mercado Pago
- 2. Proceso para obtener la licencia bancaria
- 3. Oportunidades en la portabilidad de nómina
- 4. Impacto de la licencia en la experiencia del usuario
- 5. Confianza del consumidor en la figura bancaria
- 6. Adaptación tras la obtención de la licencia
- 7. Mercado Pago y su camino hacia la licencia bancaria: Implicaciones para las PyMEs
- 7.1 El impacto de la licencia bancaria en la oferta de servicios
- Mercado Pago aún no tiene una fecha definida para obtener su licencia bancaria en México, pero dice estar “a mitad” del proceso, según Pedro Rivas en El Economista.
- La empresa ve una oportunidad clara en ampliar la portabilidad de nómina cuando opere como banco, de acuerdo con declaraciones de Rivas recogidas por El Economista.
- El directivo anticipa que, para el usuario, “debería cambiar poco” la experiencia, aunque sí habrá un periodo de adaptación operativa, según El Economista.
- La figura bancaria, sostiene Rivas, puede elevar la confianza del cliente por el peso de la palabra “banco”, según El Economista.
Estado actual de la licencia bancaria de Mercado Pago
Mercado Pago —la unidad financiera de Mercado Libre— sigue sin poner una fecha en el calendario para su licencia bancaria en México.
De acuerdo con El Economista (actualización de contenido a las 11:00 hrs. del 13/09/2026), las declaraciones de Pedro Rivas se dieron en conferencia durante la presentación del estudio “Efecto Meli”, en el marco del evento “Mercado Libre Experience 2026”. Pedro Rivas, director general de Mercado Pago en México, dijo a El Economista que esperan que el proceso avance “pronto”, pero reconoció que “toma su tiempo” y que deben “hacerlo bien”.
El contexto del anuncio también importa: Rivas habló en una conferencia durante la presentación del estudio “Efecto Meli”, que, según El Economista, mide el impacto socioeconómico del ecosistema de Mercado Libre en México durante 2025, en el marco del evento “Mercado Libre Experience 2026”. Es decir, la licencia bancaria no se está comunicando como un giro aislado, sino como parte de una narrativa de expansión del ecosistema y de profundización de servicios financieros.
En esa misma línea, Rivas explicó a El Economista que la licencia amplía los servicios que pueden ofrecer. Entre esos servicios, destacó la portabilidad de nómina, un tema que suele ser relevante para trabajadores —y también para las PyMEs— por su impacto en la relación con el banco, el acceso a crédito y la administración del día a día.
Rivas también enmarcó la licencia como un paso hacia una “estructura jurídica más amplia y sólida” en México, según El Economista. Y subrayó que quieren pertenecer a una estructura financiera sólida regulada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México (Banxico), de acuerdo con el mismo medio. Para una PyME, ese punto no es menor: cuando un proveedor financiero se mueve a un perímetro regulatorio más exigente, cambian los estándares de supervisión, los procesos internos y, en muchos casos, la forma en que se diseñan y distribuyen productos.
Proceso para obtener la licencia bancaria
El proceso para convertirse en banco en México no es un trámite de ventanilla; es una transformación operativa y regulatoria. En términos de supervisión, Pedro Rivas señaló a El Economista que la regulación bancaria “va a seguir creciendo” y que “todos dependemos de una estructura financiera sólida” regulada por la CNBV y Banxico. Esa frase, aunque general, apunta a un hecho práctico: operar como banco implica someterse a un marco de vigilancia más amplio que el de una fintech enfocada en pagos.
Rivas también anticipó un elemento que muchas empresas subestiman: después de obtener la licencia, no se “enciende” un banco de un día para otro. Según El Economista, el directivo subrayó que, una vez que obtengan la licencia bancaria, la empresa deberá pasar por un periodo de adaptación para ajustar su operación y poder operar como banca. En la práctica, eso suele traducirse en cambios de gobierno corporativo, controles, reporteo, auditorías internas, gestión de riesgos y cumplimiento.
Desde la perspectiva de producto, el propio Rivas explicó que la licencia les abre el abanico de servicios, según El Economista. Pero esa expansión no ocurre en el vacío: requiere que la operación soporte nuevas obligaciones y que la experiencia digital —que hoy es el diferencial— se mantenga sin fricciones mientras se incorporan capas de control.
En paralelo, Mercado Pago ya opera con una lógica intensiva en datos para originación de crédito. Rivas explicó a El Economista que la empresa utiliza información de personas y PyMEs para determinar qué tipo y monto de financiamiento pueden recibir. Para pequeñas empresas, dijo, analizan información del negocio y ventas para estimar capacidad de pago; incluso mencionó que con terminales punto de venta pueden inferir el tamaño del negocio y qué crédito “puede absorber”, según El Economista. A eso se suman datos sobre actividad del negocio y “fuentes externas” que se integran a un modelo, de acuerdo con el mismo medio.
Ese enfoque de originación “responsable” también fue explicitado: Rivas dijo a El Economista que buscan que el financiamiento sea sostenible para el cliente y que el objetivo es que el crédito permita crecer negocios. Para una PyME, el punto clave es entender que, con o sin licencia bancaria, el motor de crédito de Mercado Pago se apoya en señales transaccionales y operativas; si la empresa cobra más por canales digitales y ordena su flujo, suele volverse más “visible” para modelos de evaluación.
Oportunidades en la portabilidad de nómina
La portabilidad de nómina aparece como una de las apuestas más claras en el discurso público de Mercado Pago alrededor de la licencia.
En este contexto, “portabilidad de nómina” se entiende como la posibilidad de transferir la nómina a otra institución para que el salario se deposite en la cuenta elegida por el trabajador. Pedro Rivas dijo a El Economista que la obtención de la licencia “abre un poco más el abanico” y que uno de esos servicios es la “transferibilidad de nómina”. En otras palabras: convertirse en banco no solo es un cambio de etiqueta; habilita (o facilita) competir por el flujo más estable y recurrente del usuario: su salario.
Para las PyMEs, la nómina es un punto de dolor operativo y financiero. No solo por el pago en sí, sino por lo que arrastra: dispersión, conciliación, manejo de cuentas, y la relación del trabajador con su institución financiera. Cuando un jugador digital busca capturar nómina, normalmente intenta convertirse en la cuenta principal del usuario. Y cuando una cuenta se vuelve principal, se vuelve también el centro de pagos, ahorro y, potencialmente, crédito.
Rivas enmarcó esta oportunidad como parte de un “servicio de batalla” que permite ampliar espacio, según El Economista. La frase sugiere competencia directa: la nómina es un terreno donde bancos tradicionales han construido permanencia, y donde los nuevos jugadores buscan entrar con experiencia digital y distribución masiva.
Aquí hay un ángulo adicional que El Economista también deja ver: Mercado Pago insiste en la escalabilidad digital como diferenciador frente a la banca tradicional. Rivas dijo que antes los servicios financieros estaban más acotados a quienes tenían acceso, y que para los bancos era costoso atender a una población mayor con espacios físicos y personal; la evolución digital cambió esa dinámica, según el diario. Si trasladamos esa lógica a nómina, el mensaje es: la distribución digital puede bajar fricción para abrir cuentas y operar, tanto para trabajadores como para pequeños empleadores.
En el mismo espíritu, Rivas afirmó que “cualquier persona en este país puede abrir una cuenta de Mercado Pago” y que “cualquier pyme… puede adquirir una terminal de venta y empezar a operar”, según El Economista. Para una PyME que hoy paga nómina desde un banco tradicional, la pregunta práctica no es si “conviene” por moda, sino qué cambia en: tiempos de dispersión, costos, conciliación, soporte, y la posibilidad de integrar cobro (terminal/online) con pagos (nómina/proveedores) en un mismo ecosistema.
Impacto de la licencia en la experiencia del usuario
Una de las promesas más repetidas por Mercado Pago es que el usuario no debería sentir un volantazo. Pedro Rivas dijo a El Economista que, al convertirse en entidad bancaria, “debería cambiar poco” la experiencia. Y lo aterrizó: “vamos a seguir dando créditos, vamos a seguir otorgando herramientas de cobro, vamos a seguir ayudando a nuestros usuarios a gestionar su vida financiera” de manera “muy similar” a como lo hacen hoy, según el mismo medio.
Esa continuidad es relevante para PyMEs por dos razones. La primera: si ya usas herramientas de cobro de Mercado Pago, el cambio a banco —cuando ocurra— no necesariamente implica migraciones traumáticas. La segunda: si el producto se mantiene similar, el verdadero cambio puede estar “debajo del cofre”: en regulación, estructura jurídica y procesos internos.
En herramientas de cobro, El Economista reportó que, al cierre de 2025, Mercado Pago había alcanzado casi un millón de herramientas de cobro, según cifras compartidas por Rivas a partir de su estudio.
En ese mismo reporte, El Economista atribuye a la presentación del estudio (con datos de 2025) los porcentajes sobre uso de terminal/herramientas en línea como medio principal de pago (85%) y como única herramienta para aceptar ese tipo de pagos (50%). También reportó que el objetivo es que más pequeños negocios operen con menos efectivo y se integren a una economía digital más robusta. En ese mismo paquete de datos, el diario señaló que 85% de esos negocios usan la terminal o herramientas de pago en línea como su principal medio de pago, y que para 50% representan la única herramienta que tienen para realizar ese tipo de operaciones.
En crédito, el alcance también es grande. Según El Economista, Rivas dijo que más de 20 millones de personas tienen abierta una línea de crédito con Mercado Pago. Y añadió un dato de inclusión: 40% de los usuarios accedieron por primera vez a un préstamo personal a través de la plataforma, de acuerdo con lo presentado por el directivo con base en datos de 2025.
Para empresas, El Economista reportó que 80% de los créditos otorgados por Mercado Pago fueron destinados a pequeñas empresas. Rivas explicó que ese financiamiento puede usarse para construir inventario o sostener la operación. Para un CFO o dueño de PyME, esto conecta con una decisión concreta: si tu ciclo de conversión de efectivo es largo (cobras tarde y pagas antes), el crédito de corto plazo puede ser un puente; pero la sostenibilidad depende de que el monto y el plazo “calcen” con ventas y cobranza, justo lo que Rivas describe como intención de crédito responsable.
Confianza del consumidor en la figura bancaria
Más allá de productos, la licencia bancaria también es una apuesta por percepción y confianza. Pedro Rivas dijo a El Economista que la confianza que puede generar en una persona la palabra “banco” es distinta de la que hoy tienen que construir y demostrar a través de herramientas. En su lectura, la figura bancaria permitiría generar un mayor nivel de confianza entre clientes, según el diario.
Ese punto es especialmente sensible en México, donde muchas PyMEs y personas han tenido experiencias mixtas con instituciones financieras: desde comisiones poco claras hasta procesos lentos. Rivas añadió un matiz: según El Economista, dijo que esta percepción se acentúa cuando un banco tiene un enfoque “más humano”. En términos periodísticos, es una declaración de posicionamiento: no basta con ser banco; hay que parecer cercano, entendible y accesible.
La confianza también se construye por pertenecer a un marco regulatorio reconocido. Rivas dijo a El Economista que quieren pertenecer a la estructura regulada por la CNBV y Banxico. Para un usuario —y para una PyME— eso suele traducirse en la expectativa de reglas más estrictas, mayor supervisión y estándares más altos de operación.
Ahora bien, Mercado Pago también apuesta a que su diferencial no se diluya al convertirse en banco. Rivas afirmó a El Economista que el principal diferenciador frente a la banca tradicional será la forma en que distribuye y ofrece servicios financieros a través de herramientas digitales, y remató: “el diferencial va a ser el mismo que estamos viendo el día de hoy”.
En la práctica, esa combinación —“banco” + distribución digital— busca resolver una tensión: la banca tradicional tiene el sello de confianza institucional, pero muchas veces no tiene la mejor experiencia digital para el pequeño negocio; las fintech suelen tener mejor experiencia, pero deben construir confianza con el tiempo. Mercado Pago intenta quedarse con ambos atributos: el peso de la figura bancaria y la escalabilidad digital.
Finalmente, hay un componente de confianza ligado al ahorro dentro de la plataforma. El Economista reportó que 41% de los usuarios utiliza Mercado Pago como su principal instrumento para el ahorro, y que la empresa ofrece rendimientos para evitar que los ahorros pierdan valor frente a la inflación. Según las cifras compartidas, seis millones de personas y 630,000 PyMEs ya obtuvieron rendimientos con sus cuentas, de acuerdo con el diario. Para una PyME, esto se conecta con tesorería: dónde estacionas liquidez operativa de corto plazo y con qué facilidad la mueves para pagar o invertir en inventario.
Adaptación tras la obtención de la licencia
La parte menos glamorosa —y quizá la más importante— es lo que ocurre después del “sí” regulatorio. Ese periodo suele ser donde se prueba si la promesa de “cambiar poco” para el usuario se puede cumplir sin sacrificar control y cumplimiento.
Desde el ángulo de PyMEs, la adaptación puede sentirse en detalles: cambios en contratos, actualizaciones de términos, nuevas validaciones, ajustes en límites operativos o en flujos de alta. Rivas, sin entrar en tecnicismos, insistió en que el cambio para usuarios debería ser menor, según El Economista, pero también dejó claro que la empresa está consciente de que operar como banco exige otra disciplina.
En paralelo, Mercado Pago parece querer mantener su enfoque de distribución masiva. Rivas dijo a El Economista que seguirán ofreciendo productos que puedan distribuirse de manera escalable y para distintos segmentos de la población. Esa escalabilidad es clave para que una PyME no quede fuera por no cumplir con el “perfil típico” que históricamente ha buscado la banca tradicional.
La adaptación también se conecta con el modelo de crédito. Según El Economista, Mercado Pago usa información transaccional y del negocio para determinar montos y tipos de financiamiento, buscando que sea sostenible. Si el marco bancario eleva exigencias internas, el reto será mantener velocidad de originación y experiencia digital sin relajar controles.
Y hay un punto operativo que no conviene perder: el objetivo declarado de reducir efectivo. El Economista reportó que 80% de los comercios que utilizan Mercado Pago redujeron sustancialmente el uso de efectivo. Si la empresa se convierte en banco y logra integrar mejor cobro, ahorro, crédito y nómina, la adaptación no solo será interna: puede empujar a más negocios a formalizar flujos, mejorar conciliación y documentar ventas, lo que a su vez puede abrir puertas a financiamiento más ordenado.
Mercado Pago y su camino hacia la licencia bancaria: Implicaciones para las PyMEs
El impacto de la licencia bancaria en la oferta de servicios
Visto desde la operación de una PyME, la licencia bancaria importa menos por el anuncio y más por lo que habilita. Pedro Rivas dijo a El Economista que la licencia amplía la oferta de servicios, y puso sobre la mesa la portabilidad de nómina. Si ese frente se materializa, una PyME podría encontrarse con un proveedor que ya le cobra (terminal y pagos en línea), ya le presta (crédito basado en ventas) y ahora también quiere ser el canal principal por donde se paga el salario.
En crédito, el tamaño del motor ya es significativo: El Economista reportó que el financiamiento puede servir para inventario u operación. Para nosotros, el punto de decisión es claro: si tu empresa depende de capital de trabajo, conviene monitorear cómo evoluciona la oferta (plazos, montos, condiciones) conforme Mercado Pago avance en su transición.
En cobro, el alcance también es masivo: casi un millón de herramientas de cobro al cierre de 2025, según cifras citadas por El Economista. Y con un dato operativo fuerte: para 50% de los negocios, esas herramientas son la única vía para aceptar pagos digitales, según el mismo medio. Si el proveedor que concentra

